Un hombre fue detenido en el AMC Surprise Pointe 14, en Arizona, después de orinar durante la proyección de la película Demon Slayer. El hecho ocurrió el viernes por la noche sobre Litchfield Road y generó indignación entre los asistentes.
Según testigos, Limil Hull se levantó de su asiento, se bajó los pantalones y orinó frente al público como si nada hubiera pasado. Algunos espectadores intentaron confrontarlo y llamaron de inmediato a la policía, que llegó alrededor de las 23 horas.
INTERVENCIÓN DEL CINE
El complejo AMC respondió rápidamente: ofreció reembolsos a los asistentes, la posibilidad de continuar la función en otra sala y entregó snacks gratuitos como compensación por el incidente.
Algunas versiones señalaron que Hull habría orinado a un niño que estaba cerca. Esto provocó que los presentes lo sacaran de su asiento y lo golpearan hasta que quedó incapacitado de mantenerse en pie.
Hull fue arrestado y enfrentará cargos por exposición indecente, conducta desordenada, daño criminal y negarse a proporcionar un nombre verdadero. Tras la audiencia inicial, recuperó la libertad bajo su propio reconocimiento.