Por: Miriam Valencia
En 2001, un colegio de magia y hechicería nos invitó a formar parte de sus filas para sentirnos parte de algo muy especial y, hasta la fecha, es una de las películas más importantes de los años 2000.
Harry Potter es de esas producciones que puedes ver una y otra vez gracias a que los actores tienen un encanto, siguen la secuencia narrativa de los libros, con algunos cambios para poder llevarla a la pantalla grande, y sí respetan la raza de los personajes que aparecen en la pantalla. Claro, no mentiré al decir que no hay ningún personaje que haya sido modificado para cumplir con una agencia cinematográfica, pasando entre blancos a de color, y de flacos a gordos. Pero eran secundarios. Nadie importante.
Harry Potter y el misterio de los nuevos personajes sería una opción interesante a considerar en el futuro.
Ahora, 25 años después, a los productores de HBO se les ocurrió que sería una gran idea llevar los libros a la pantalla chica, presentando una serie con nuevos rostros para atraer a un nuevo público juvenil, pero aquí les pregunto ¿Realmente era necesario? Ya vimos lo que pasó con la serie de “Los Anillos de Poder” de Amazon que si bien no se canceló, fue duramente criticada por los fieles seguidores de J. R. R. Tolkien y de Peter Jackson.
La serie de la Tierra Media tiene tantos problemas como un moroso en el banco. Más allá de que la historia salió de su imaginación, los creadores de la serie -J.D. Payne y Patrick McKay- permitieron que hubiera inclusión en los personajes, aunque en el universo de Tolkien no existieran. Estoy hablando específicamente de los elfos de color que cumplen con la agenda inclusiva de la serie de Amazon.
Siguiendo con esta línea, la serie de Harry Potter nos presenta a los nuevos rostros que caminarán por Hogwarts, pero tenemos un problema notorio: un Severus Snape interpretado por el actor de color Paapa Essiedu. La elección claramente forma parte de una agenda inclusiva y diversa, que busca darle aceptación a cualquier actor sin importar la obra original, pero ¿Vale la pena arriesgar la integridad física del actor para presentar una obra más revolucionaria?
Sí, podremos estar en 2026, en donde hay más libertad para ser lo que quieras ser, como Barbie, pero aún hay muchas personas peligrosas en el mundo, al grado de que el nuevo actor de Snape recibió amenazas de muerte por su papel. Incluso, los ejecutivos de HBO tuvieron que incrementar la seguridad en las instalaciones donde graban la serie para proteger al actor.
La serie de Harry Potter de HBO Max se estrenará el 25 de diciembre de este año y podría ser un rotundo fracaso o un éxito, pero todo depende de la aceptación que tenga con los fanáticos nostálgicos y con la nueva generación del niño que sobrevivió. Es un hecho que las grandes cadenas están reinventando los clásicos del cine con cambios en el color de piel, pero ¿Algún día lo llegaremos a aceptar sin juzgar?