Gobierno de México entrega a 37 reos de alto impacto a EU

Este martes, el gobierno de México realizó una tercera entrega masiva de narcotraficantes a Estados Unidos, en un operativo coordinado con autoridades estadounidenses y en el marco de la cooperación bilateral en materia de seguridad.

Esta acción se llevó a cabo desde primeras horas de la mañana, partiendo del Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) “El Altiplano”, en el Estado de México, donde 37 reos considerados de alto impacto criminal fueron trasladados vía aérea al Aeropuerto Internacional de Toluca y luego entregados a Estados Unidos bajo custodia.

Autoridades confirman traslado

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó que los 37 personajes enviados representaban una amenaza real para la seguridad pública y que la decisión obedeció a una solicitud del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Esta es la tercera entrega de este tipo que México realiza en el último año, con lo que suman ya 92 criminales de alto perfil trasladados al vecino país.

La entrega se realizó conforme a la Ley de Seguridad Nacional y mecanismos de colaboración entre ambos países. México y Estados Unidos acordaron que ninguno de los 37 internos será sujeto a la pena de muerte, respetando compromisos en materia de derechos humanos y acuerdos judiciales entre las naciones.

Entre los criminales trasladados figuran operadores de organizaciones como el Cártel del Noreste, Los Beltrán Leyva, CJNG y Cártel del Pacífico, entre otros, muchos de ellos con cargos por narcotráfico, tráfico de armas, asociación delictuosa y otros delitos graves. Algunos de los nombres difundidos incluyen a Ricardo González Sauceda (“El Ricky”), Pedro Inzunza Noriega (“El Señor de la Silla”), Juan Pablo Bastidas Erenas (“Payo Zurita”) y Daniel Alfredo Blanco Joo (“El Cubano”), enviados a distintas ciudades como San Antonio, San Diego, Houston y Washington.

Con estas entregas, las autoridades buscan debilitar la operación de las principales organizaciones criminales al sacar de México a líderes que desde prisión continuaban coordinando actividades ilícitas, además de responder a la presión internacional y fortalecer los lazos de cooperación en el combate al crimen organizado.