La estudiante Fabiola Bernardina Herrera Rivas, del Doctorado en Procesos Territoriales de la Facultad de Arquitectura de la BUAP, obtuvo dos Premios Cubos de Oro de la Unión Internacional de Arquitectos (UIA) en las categorías Medios Escritos y Medios Audiovisuales.
LOS PROYECTOS PREMIADOS
- “La casita de tierra, tejiendo la arquitectura y el patrimonio” (Medios Escritos).
- “Piecitos a la obra, semillero de investigación” (Medios Audiovisuales).
Ambos trabajos se desprenden de su tesis en curso sobre los procesos de aprendizaje de la arquitectura tradicional familiar Archiquitzin, en Metepec, Morelos.
NIÑOS COMO PROTAGONISTAS
Herrera Rivas destacó la importancia de involucrar a niñas y niños en los procesos arquitectónicos para que comprendan, valoren y transformen sus entornos de manera consciente. Su investigación busca que los más pequeños sean actores sociales en la preservación del patrimonio y la construcción sustentable.
El proyecto se centra en la construcción con adobe, técnica tradicional que utiliza piedra, tierra, madera y teja, además de elementos como el cuezcomate, granero elaborado con barro y paja, pieza clave en la vida comunitaria. Durante un año, entre 20 y 25 niños participaron en 13 talleres y 20 actividades que abordaron los elementos de la casa tradicional. El patio fue identificado como el espacio crucial por su función de convivencia y juego.

RECONOCIMIENTO Y PROYECCIÓN
La estudiante expresó su satisfacción por el premio, que le permitió dar a conocer su proyecto y visibilizar la relación entre infancia y arquitectura. Su meta es escalar la iniciativa a nivel estatal y regional. La convocatoria en México fue emitida por el Comité de Arquitectura y Niños de la FCARM. Los galardones se entregaron en la CXIX Asamblea Nacional de la federación, celebrada en Aguascalientes el 21 y 22 de mayo. Estos premios trienales buscan promover la educación arquitectónica para niños y jóvenes, incentivando su participación en la creación de entornos más sostenibles, inclusivos y conscientes