El senador brasileño Flávio Bolsonaro llegó este miércoles a Miami, Florida, Estados Unidos, después de abandonar Brasil y realizar una escala en Argentina y otra en Ecuador, en un viaje que generó confusión y diversas versiones sobre su paradero.
El político conservador, de 45 años e hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, aterrizó en el aeropuerto de Opa-Locka, en las afueras de Miami, a bordo de un jet privado, según constató un periodista de la agencia AFP.
Su llegada se produjo después de que el Departamento de Estado estadounidense indicara que concedería visas a Flávio Bolsonaro y a sus familiares, quienes lo acompañaron durante el trayecto.
Un recorrido por Argentina y Ecuador
La salida del senador brasileño estuvo rodeada de incertidumbre. De acuerdo con la información difundida, Bolsonaro abandonó Brasil el martes por la noche y cruzó hacia Argentina antes de abordar un avión privado con destino a Guayaquil, Ecuador.
Inicialmente, fuentes del gobierno argentino, encabezado por Javier Milei, negaron que el legislador hubiera ingresado a su territorio. Sin embargo, horas después, la Dirección Nacional de Migraciones de Argentina confirmó que cruzó la frontera poco antes de la medianoche, con documentación de viaje válida y sin que se registrara algún impedimento legal.
Posteriormente, Flávio Bolsonaro, su esposa y sus dos hijas abordaron una aeronave operada por la compañía Baires Fly S.A., que despegó del aeropuerto de Puerto Iguazú con destino a Guayaquil.
El avión aterrizó en territorio ecuatoriano alrededor de las 7:00 horas, donde realizó una parada para cargar combustible. Aproximadamente 30 minutos después, reanudó el vuelo y llegó a Miami cerca de las 10:00 horas.
ESTADOS UNIDOS LE CONCEDERÍA UNA VISA A SU FAMILIA
El Departamento de Estado de Estados Unidos señaló que el gobierno estadounidense otorgaría visas a Flávio Bolsonaro y a sus familiares.
La decisión se produce en un contexto de cercanía política entre la familia Bolsonaro y el presidente estadounidense Donald Trump, quien el lunes cuestionó los resultados de las elecciones brasileñas al afirmar que habían sido “amañadas”.
Un día después, Trump manifestó su disposición a conceder visas a la familia del exmandatario brasileño, a cuyos integrantes calificó como “buenas personas”.
Por su parte, el presidente argentino Javier Milei mantiene una relación cercana con los Bolsonaro, lo que ha reforzado los vínculos políticos entre ambos sectores conservadores de América Latina.
‼️ PRIMERAS IMÁGENES de Flávio Bolsonaro en EE.UU. tras fugarse de Brasil https://t.co/xeQNd4GZ4f
El excandidato presidencial huyó en un vuelo privado, pese a que tenía prohibición de salida del país. https://t.co/KZ6PEuxJLp
— RT Última Hora (@RTultimahora) October 28, 2026
La salida de Brasil y la situación judicial
La partida de Flávio Bolsonaro también ha generado interrogantes por su situación legal en Brasil. Según la información difundida, el senador enfrentaba una investigación por presunto lavado de dinero y tenía restricciones judiciales para abandonar el país.
Además, el juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, había rechazado una solicitud para que Jair Bolsonaro viajara al extranjero y ordenado retirarle el pasaporte brasileño.
El caso ha puesto nuevamente bajo los reflectores a la familia del expresidente, quien fue condenado en Brasil y enfrenta distintos procesos judiciales.
EL HERMANO DE FLAVIO, EDUARDO, TAMBIÉN PERMANECE EN EU
Otro integrante de la familia que se encuentra en territorio estadounidense es Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio y exdiputado brasileño.
Eduardo reside en Estados Unidos y también es investigado en Brasil en distintas causas judiciales.
La llegada de Flávio a Miami ocurre en medio de la tensión política entre sectores conservadores y el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, así como de las controversias relacionadas con la situación judicial de la familia Bolsonaro.
Nota editorial: Antes de publicar, conviene verificar los datos electorales y judiciales del texto original, así como la cronología del viaje, para evitar difundir información contradictoria o no confirmada.