Fiscalía de Italia investigará safaris humanos; pagaban miles de euros por matar civiles

La Fiscalía de Milán abrió una investigación tan grave como escalofriante sobre lo que podría haberse convertido en una forma de “turismo de guerra”.

Entre 1992 y 1996, más de un centenar de personas, sobre todo italianos, aunque también ciudadanos de otros países europeos, de Estados Unidos y Canadá, pagaron grandes sumas para participar en supuestos “safaris humanos” durante el asedio de Sarajevo, donde disparaban contra civiles desde las colinas que rodeaban la ciudad sitiada.

Se abre investigación

La denuncia que impulsó el caso provino del periodista Ezio Gavazzeni, junto con el exjuez Guido Salvini y el abogado Nicola Brigida. Una fuente clave es Edin Subašić, exagente de los servicios secretos bosnios, quien asegura que en 1993 su inteligencia ya informaba al servicio secreto militar italiano (SISMI) sobre la presencia de italianos armados que se reunían con soldados para atacar a la población civil.

Estos “turistas francotiradores” no actuaban como combatientes: se trataba de empresarios adinerados y simpatizantes de la extrema derecha que buscaban la adrenalina de un escenario bélico. Subašić afirma que algunos pagaban hasta 100 mil euros por un día completo de “safari”, y que incluso existía una lista de precios macabra: disparar a un niño costaba más que hacerlo contra un adulto, mientras que atacar a un anciano no requería ningún pago adicional.

 

Aunque medios internacionales ya mencionaban este fenómeno desde los años noventa, jamás existió una investigación judicial en forma. En 2007, un exbombero estadounidense declaró durante un juicio que llegó a ver “tiradores turísticos” en Sarajevo.

El documental Sarajevo Safari (2022), dirigido por Miran Zupanič, impulsó nuevamente el debate y motivó una denuncia de Benjamina Karić, entonces alcaldesa de Sarajevo.

Ahora, la Fiscalía milanesa deberá localizar a los implicados y recoger testimonios, aunque la tarea se complica porque muchos testigos viven fuera de Italia y gran parte de las pruebas desapareció durante la guerra. También será necesaria la cooperación judicial entre Italia y Bosnia-Herzegovina para esclarecer completamente estos hechos atroces.