Estados Unidos anunció una recompensa millonaria por información que permita localizar al nuevo líder supremo de Irán y a varios funcionarios de alto nivel vinculados con el aparato de seguridad del país, en medio del aumento de tensiones en Medio Oriente.
El Departamento de Estado informó que ofrecerá hasta 10 millones de dólares a cualquier persona que proporcione datos que conduzcan a ubicar al ayatolá Mojtaba Khamenei, quien asumió el liderazgo de Irán tras la muerte de su padre, Ali Khamenei, ocurrida a finales de febrero durante ataques militares en el país.
La recompensa forma parte del programa estadounidense “Rewards for Justice”, mediante el cual se ofrecen incentivos económicos a cambio de información que permita localizar o detener a personas señaladas por participar en actividades consideradas terroristas o amenazas a la seguridad internacional.
El Departamento de Estado pone una recompensa de 10 millones de dólares por Mojtaba, Larijani y otras figuras del régimen que sobrevivieron https://t.co/KdtQhOJ3qp pic.twitter.com/hgq9DGAmIN
— Sandro Pozzi (@sandro_pozzi) March 13, 2026
Además del nuevo líder iraní, la lista incluye a otros nueve altos funcionarios del gobierno y del aparato militar de Teherán. Entre ellos se encuentran el asesor de seguridad nacional Ali Larijani, el ministro de Inteligencia Esmail Khatib y el ministro del Interior Eskandar Momeni. Según Washington, estas figuras están vinculadas con la Guardia Revolucionaria Islámica, organización que Estados Unidos considera responsable de operaciones terroristas y desestabilización en distintas regiones del mundo.
El gobierno estadounidense señaló que las personas que proporcionen información relevante podrán hacerlo de forma anónima, a través de canales seguros en internet. En algunos casos, quienes colaboren con datos clave podrían incluso recibir apoyo para trasladarse a vivir a Estados Unidos como medida de protección.
La decisión se da en un contexto de fuerte confrontación entre Washington y Teherán, marcada por sanciones, tensiones militares y acusaciones mutuas sobre terrorismo y ataques en la región. Mientras Estados Unidos insiste en que busca frenar amenazas globales, Irán ha rechazado las acusaciones y asegura que se trata de presiones políticas contra su gobierno.
La oferta de recompensa refleja el nivel de tensión geopolítica actual y evidencia que la disputa entre ambas naciones continúa escalando en el escenario internacional.