Las federaciones de futbol de Estados Unidos y Canadá, dos de los tres países anfitriones del Mundial de 2026, respaldaron una declaración conjunta de tres confederaciones que cuestiona el liderazgo del presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
La postura de ambas asociaciones las coloca en una posición distinta a la de México, tercer país organizador de la próxima Copa del Mundo, que hasta ahora ha expresado su respaldo al dirigente del futbol mundial.
Piden cambios en la FIFA
US Soccer y Canada Soccer difundieron en sus redes sociales la declaración firmada por la UEFA, la Concacaf y la AFC, en la que las tres confederaciones reclaman cambios en la manera en que se gobierna el futbol internacional.
A la postura también se sumaron la Unión de Futbol del Caribe (CFU) y la Unión Centroamericana de Futbol (Uncaf).
Las organizaciones señalaron que se unen a sus colegas de distintas partes del mundo para exigir un cambio significativo que permita fortalecer la gobernanza, la transparencia y la rendición de cuentas dentro de la FIFA.
La declaración lanza además un mensaje directo sobre el ejercicio del poder dentro del máximo organismo del futbol mundial: «el futbol no pertenece a ningún individuo».
Cuestionan el poder de Infantino
La declaración llega en medio de la presión que enfrenta Gianni Infantino luego de impulsar un proyecto para atraer inversión privada mediante una nueva filial comercial de la FIFA, denominada FIFA Forward Enterprise (FFE).
De acuerdo con el proyecto planteado originalmente, esta nueva estructura tendría bajo su responsabilidad la gestión comercial de los Mundiales. Sin embargo, el plan fue finalmente archivado ante las críticas y cuestionamientos que generó.
Las confederaciones sostuvieron que el liderazgo del futbol no puede entenderse como una propiedad personal ni como un mecanismo para conservar o exigir poder.
«El liderazgo en el futbol no es una posesión. No se trata de conservar —o exigir— el poder para uno mismo», señalaron en su carta conjunta.
FIFA responde a las críticas
La FIFA, por su parte, respondió el pasado sábado a lo que calificó como un «esfuerzo concertado y continuo por parte de algunos para socavar» al organismo rector del futbol mundial y a su presidente.
El enfrentamiento ocurre a pocos meses de que Estados Unidos, Canadá y México reciban la Copa del Mundo de 2026, torneo que será el primero en la historia con tres países como sedes principales y que tendrá 48 selecciones participantes.
Mientras las federaciones estadounidense y canadiense se han sumado públicamente a los llamados para modificar la gobernanza de la FIFA, México mantiene una postura de respaldo hacia Infantino, marcando una diferencia entre los tres países que organizarán conjuntamente la próxima edición del Mundial.