Entre retrasos y hologramas, Soda Stereo revive a Gustavo Cerati en el Palacio de los Deportes

La noche del martes 14 de abril estuvo marcada por la incertidumbre en el Palacio de los Deportes, donde el concierto Soda Stereo Ecos sufrió un retraso de más de dos horas que por momentos hizo temer su cancelación. Cerca de 15 mil asistentes aguardaban con expectativa —y creciente impaciencia— la aparición del prometido holograma de Gustavo Cerati.

Pasadas las 22:00 horas, Zeta Bosio y Charly Alberti finalmente subieron al escenario, acompañados por una figura que desató la emoción colectiva: una recreación holográfica de Cerati.

La ilusión fue tal que por momentos el público dudaba si se trataba de un actor, un efecto visual o una suerte de milagro. El holograma no solo interpretaba canciones, sino que interactuaba brevemente, generando una experiencia inmersiva para los asistentes.

LA MÚSICA DISIPA EL ENOJO

El malestar por la espera comenzó a desvanecerse en cuanto sonaron los primeros acordes. Temas icónicos como “Nada personal” y “Cuando pase el temblor” encendieron a la audiencia, que respondió con entusiasmo.

Sin embargo, no todo fue perfecto: durante esta última canción, acompañada de animaciones en 3D, varios asistentes no pudieron disfrutar plenamente del efecto debido a la insuficiencia de lentes disponibles.

Problemas técnicos y disculpas en vivo

Uno de los momentos más impactantes ocurrió cuando el holograma pareció salir del guion musical para pronunciar un breve “¿Qué tal, Zeta?”, provocando una ovación ensordecedora.

Minutos después, Bosio tomó el micrófono —tras algunas fallas técnicas— para dirigirse al público:
“Buenas noches, México, gracias por la paciencia. Hubo inconvenientes, pero esto está pasando. Qué lindo reencuentro”.

El mensaje fue recibido con un grito colectivo que selló una tregua entre la banda y los asistentes.

UN RECORRIDO POR LOS CLÁSICOS

El concierto continuó con un repertorio que recorrió distintas etapas de la banda: “En la ciudad de la furia”, “Sobredosis de TV”, “Persiana Americana” y “Primavera 0”, entre otros éxitos, mantuvieron la energía del público hasta el final.

Cerca de la medianoche, el espectáculo alcanzó su punto culminante con “De música ligera”, dejando una sensación de congelamiento en el tiempo. La imagen de Cerati, recreada digitalmente, evocó la última vez que el músico pisó un escenario en vida.

Así, entre fallas, emoción y tecnología, la noche logró transformar la frustración inicial en un homenaje nostálgico para los seguidores de Soda Stereo.