En la región de Uruapan, estado de Michoacán, fueron hallados los cuerpos de dos personas presuntamente vinculadas con el homicidio del alcalde Carlos Manzo.
Uno de los fallecidos fue identificado como Josué “N”, un adolescente de 16 años originario de Uruapan, cuyo cuerpo fue encontrado a la altura de la comunidad indígena de Capácuaro, a lo largo de la carretera Uruapan–Paracho.
El segundo cuerpo corresponde a un adulto aún sin identificar; estuvo envuelto en bolsas de plástico y localizado en la misma zona bajo custodia de la prensa oficial.
Carlos Manzo fue asesinado el 1 de noviembre durante un evento por la celebración de Día de Muertos en la plaza principal de Uruapan. El agresor identificado fue un menor de 17 años, vecino de Paracho.
INVESTIGACIÓN EN CURSO
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, informó que ambos cuerpos tenían relación directa con el sicario que mató al edil y que la información está siendo validada por la Fiscalía General del Estado de Michoacán (FGE).
Elementos de la Guardia Civil del Estado de Michoacán aseguraron la zona para el procedimiento de necropsia en el Servicio Médico Forense (Semefo).
El hallazgo se da en medio de una escalada de violencia en la región de Uruapan y sus alrededores, donde el crimen organizado ha tenido presencia activa. El asesinato del alcalde y ahora estos cuerpos ponen en relieve los retos en materia de seguridad para las autoridades estatales.