Hidalgo vive la emergencia natural más grave de su historia reciente. La vaguada monzónica que azotó el territorio dejó 28 municipios severamente afectados, más de 35 mil familias damnificadas y 127 mil personas que perdieron sus hogares, bienes y fuentes de sustento. El saldo humano es devastador: 21 personas fallecidas y 49 desaparecidas, mientras cientos de comunidades permanecen incomunicadas por los daños en 264 caminos y 26 puentes.
La magnitud del desastre ha desbordado cualquier antecedente registrado en la entidad. Sin embargo, desde las primeras horas, el gobernador Julio Menchaca Salazar encabezó las labores de emergencia, priorizando la protección de la vida, el rescate de personas y la atención inmediata a las zonas más golpeadas.
RESPUESTA INMEDIATA Y COORDINACIÓN SIN DESCANSO
Bajo el liderazgo de Menchaca, el Gobierno de Hidalgo activó de manera urgente el Comité Estatal de Protección Civil, desplegando brigadas de rescate, maquinaria pesada, transporte aéreo y terrestre para garantizar el ingreso de ayuda humanitaria.
En coordinación con el Gobierno de México, la SEDENA, la Guardia Nacional y diversas dependencias federales, se establecieron puentes aéreos para trasladar heridos, distribuir alimentos, medicamentos y agua potable en comunidades que permanecían aisladas.
Asimismo, se habilitaron refugios temporales, centros de acopio y rutas de apoyo médico móvil para atender a las familias que lo perdieron todo. El gobernador Menchaca ha recorrido personalmente las zonas afectadas, supervisando la entrega de apoyos y escuchando directamente a la población damnificada.

LA META: RECONSTRUIR HIDALGO
El gobernador Menchaca ha instruido a todas las secretarías estatales trabajar en un plan integral de reconstrucción, que prioriza la rehabilitación de caminos, la reconexión eléctrica y de agua potable, así como la reactivación económica en las regiones más afectadas.
De igual forma, se mantienen gestiones permanentes con la Federación para acceder a recursos extraordinarios que permitan acelerar la recuperación y atender las necesidades de mediano y largo plazo.

Un antes y un después en la historia del estado
La vaguada monzónica de 2025 marca un antes y un después en la historia de Hidalgo. Por su extensión territorial, impacto humano y complejidad logística, este desastre supera cualquier antecedente. Pero también ha revelado la fortaleza del pueblo hidalguense y el liderazgo cercano y decidido del gobernador Julio Menchaca.
Con acciones firmes, coordinación constante y una visión humana frente a la adversidad, el gobierno estatal trabaja día y noche para proteger, resguardar y reconstruir lo que la naturaleza destruyó, reafirmando que la esperanza de Hidalgo sigue en pie.