Un ataque con drones ucranianos contra un almacén en territorio ruso dejó al menos siete personas muertas y provocó un incendio en una terminal petrolera. Autoridades locales informaron que el ataque se registró en la región de Rostov, cerca de la frontera con Ucrania.
CONSECUENCIAS
El impacto de los drones ocasionó graves daños en instalaciones industriales y generó un incendio de gran magnitud en una terminal de almacenamiento de petróleo. Equipos de emergencia trabajaron durante horas para sofocar las llamas y evitar una mayor propagación.
Este ataque se suma a una serie de ofensivas aéreas que Ucrania ha intensificado en los últimos meses contra infraestructura estratégica rusa, en medio de la guerra que se prolonga desde febrero de 2022.
REACCIÓN DE RUSIA
Las autoridades rusas calificaron el hecho como una nueva provocación y aseguraron que responderán con medidas militares. El Kremlin reiteró que estos ataques buscan desestabilizar la seguridad energética y económica del país.
La comunidad internacional expresó preocupación por la escalada del conflicto, advirtiendo que los ataques contra instalaciones petroleras pueden tener repercusiones en los mercados energéticos globales y agravar la crisis humanitaria en la región.