En Nafpaktos, Grecia, una madre de 39 años logró salvar a su hija de ser atropellada por un Mercedes-Benz fuera de control, sacándola del vehículo apenas segundos antes del impacto.
Las cámaras de seguridad registraron el momento en que la mujer regresaba a su automóvil tras comprar en una panadería. Al escuchar el motor acelerado de un coche que se aproximaba, tomó a su hija en brazos y corrió hacia las tiendas cercanas, evitando el choque por centímetros.
El sedán, conducido por un hombre de 75 años, invadió el carril contrario, golpeó motocicletas estacionadas y terminó estrellándose contra el Volkswagen Polo de la mujer. A pesar de la violencia del accidente, no se reportaron heridos.
“Gracias a Dios que quería irse. Si se hubiera quedado en el asiento trasero, habría muerto”, declaró la madre a medios locales, subrayando la importancia de ese instante que cambió el destino de su hija.
INVESTIGACIÓN EN CURSO
El conductor aseguró que el acelerador se bloqueó y no tuvo tiempo de frenar. Las autoridades confirmaron que la prueba de alcohol fue negativa, pero le suspendieron la licencia y enfrenta cargos por conducción temeraria.
El caso ha generado debate sobre la seguridad vial y la necesidad de evaluar la capacidad de adultos mayores para conducir, resaltando cómo un par de segundos pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.