El pasado viernes 4 de septiembre, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que podría poner en peligro al Lobo Mexicano, al retirarle la protección de la Ley de Especies en Peligro de Extinción.
La orden ejecutiva está dirigida al Departamento del Interior y exige una consideración no mayor a tres meses, por lo que dentro de muy poco tiempo este canino podría encontrarse expuesto a la caza.
Esta especie habita tanto en Estados Unidos como en México y se encontraría en riesgo del otro lado de la frontera, pues la nueva orden firmada por Trump insta a congresos estatales a modificar las leyes que protegen al Lobo Mexicano.
De este modo, cualquier lugareño podría tener el derecho de disparar contra un ejemplar si considera que es una amenaza para su propiedad, así como potenciar la caza indiscriminada como la que sufrió esta especie durante los años setenta.
¿Por qué Donald Trump ya no quiere proteger al Lobo Mexicano?
Según observadores, la razón proviene del mandatario estadounidense de su intento por congraciarse con dueños de ganados, tras aprobar una importación de 300 mil toneladas de carne de res sin aranceles procedente de Argentina y Brasil.
El lobo mexicano no representa un peligro para el ganado
Sin embargo, de acuerdo con estadísticas del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), los lobos y perros silvestres representan una amenaza de menos del un por ciento.
Durante años, estudios de la USDA y organizaciones de activistas han mencionado que las principales amenazas al ganado bovino estadounidense son más bien las enfermedades y las inclemencias del tiempo.
Por su parte, Greta Anderson, subdirectora del Proyecto de Cuencas Hidrográficas del Oeste, calificó esta medida de “gran distracción” con el propósito de “apaciguar” a los dueños de ganado bovino y “hacerles creer que los lobos son una amenaza”.
Igualmente, Anderson destacó que las pérdidas de las cabezas de ganado a causa de animales autóctonos se indemniza en un 100 por ciento y no reparó en declarar que las recientes políticas comerciales del presidente estadounidense provocaban “más daño” en comparación al impacto de los lobos en la industria ganadera.