Un operativo de tránsito en la alcaldía Tlalpan, Ciudad de México, derivó en un presunto abuso de autoridad por parte de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), luego de que un motociclista fuera sometido con violencia durante una revisión. El hecho ha provocado críticas y cuestionamientos sobre el actuar policial y el uso de la fuerza en infracciones menores.
De acuerdo con la información disponible, los hechos ocurrieron en el cruce de avenida Maní y calle Conkal, en la colonia Pedregal de San Nicolás Cuarta Sección. Policías capitalinos marcaron el alto a un hombre que circulaba en motocicleta debido a que no portaba casco de seguridad, lo cual constituye una falta administrativa conforme al Reglamento de Tránsito de la CDMX.
Durante la revisión, los oficiales informaron al conductor que su motocicleta sería remitida al depósito vehicular. Sin embargo, el hombre se negó a descender de la unidad y habría intentado impedir que esta fuera asegurada, lo que generó un forcejeo con los elementos de seguridad.
LE ECHAN MONTÓN….
Así fueron captados elementos de la @SSC_CDMX, en bola, amagaron y golpearon a un motociclista quien presuntamente se opuso a que se llevaran su #motocicleta.
Ocurrió en el cruce de avenida Maní y Conkal en la cuarta sección de Pedregal de… pic.twitter.com/NYTuG8xoWX
— Halcon (@HalconOnce) January 13, 2026
Fue en ese momento cuando la situación escaló. Más tarde, comenzó a circular en redes sociales un video en el que se observa a varios policías rodeando al motociclista, derribándolo y golpeándolo en el suelo, mientras vecinos del lugar graban la escena y reclaman la actuación de los uniformados. Las imágenes provocaron una fuerte reacción entre usuarios, quienes señalaron un uso excesivo de la fuerza ante una infracción de tránsito.
Hasta ahora, no se ha informado oficialmente sobre el estado de salud del motociclista, aunque versiones no confirmadas indican que resultó con lesiones tras la detención.
Ante la difusión de las imágenes, la SSC de la Ciudad de México informó que la Dirección General de Asuntos Internos abrió una investigación administrativa para identificar a los policías involucrados y determinar si su actuación se apegó a los protocolos establecidos.
Las autoridades señalaron que el caso continúa bajo revisión y que, de confirmarse irregularidades, se aplicarán las sanciones correspondientes conforme a la ley.