Delcy Rodríguez asume la presidencia interina de Venezuela; pide regreso de Maduro

El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela ordenó que la vicepresidenta, Delcy Rodríguez, asuma “inmediatamente” la presidencia encargada de la República Bolivariana de Venezuela”, invocando los artículos 233 y 234 de la Constitución debido a la “ausencia temporal” del presidente Nicolás Maduro.

Esto ocurre en medio de una profunda crisis tras la captura del mandatario por fuerzas militares de Estados Unidos, lo que ha generado conmoción y movilización dentro del país.

Venezuela se reorganiza

A pesar de la medida judicial y de asumir formalmente funciones, Rodríguez sostuvo firme que “el único presidente de Venezuela es Nicolás Maduro” y exigió su liberación inmediata, junto con la de su esposa, Cilia Flores. En una transmisión nacional desde el Consejo de Defensa de la Nación, máximo órgano constitucional en materia de defensa y seguridad, se vio a Rodríguez junto con altos mandos militares, judiciales y políticos, subrayando la continuidad institucional del gobierno chavista.

Rodríguez llamó al pueblo venezolano a mantenerse unido y en calma, defendiendo la soberanía nacional “con dignidad” y rechazando cualquier intento de intervención que ponga en peligro la República. Advirtió que Venezuela no será “colonia de nadie”, en una referencia clara a la agresión militar atribuida a Estados Unidos. Además, entregó un decreto de conmoción externa, ya firmado por Maduro, para su respaldo legal, lo cual permitiría activar plenamente a las fuerzas armadas ante la situación extraordinaria.

Venezolanos celebran captura de Maduro

En las calles de Caracas la respuesta fue variada: si bien muchos chavistas se movilizaron en apoyo al gobierno y en rechazo a la intervención extranjera, otros ciudadanos vivieron horas de tensión, con transporte y servicios paralizados y largas filas en supermercados y farmacias, reflejo del impacto que la crisis está teniendo en la vida cotidiana.

En este contexto de incertidumbre política, Delcy Rodríguez se perfila como figura clave para sostener la continuidad del chavismo en el poder mientras se enfrenta a presiones internas y externas por definir el futuro de Venezuela.