Durante la madrugada, un grupo de ladrones rompió los aparadores de la tienda para sustraer mercancía. Tras el ataque, lograron escapar en una camioneta que ya fue identificada por las autoridades.
CONTEXTO DEL DELITO
Este hecho representa el tercer cristalazo del año contra la misma sucursal, lo que evidencia un patrón de vulnerabilidad en el establecimiento y la persistencia de este tipo de robos en la zona.
RESPUESTA DE LAS AUTORIDADES
El secretario de Seguridad Ciudadana, Félix Pallares Miranda, confirmó que ya se tienen identificados tanto el vehículo como a los individuos que participaron en el asalto. Se realizan tareas de inteligencia en coordinación con distintas áreas para dar con los responsables.
El “cristalazo” funciona como un gesto de violencia urbana que expone la fragilidad de los espacios comerciales en el corazón de la ciudad. La repetición del ataque convierte al Sanborns en un símbolo de vulnerabilidad y ritual de impunidad, activando la conversación pública sobre seguridad en el Centro Histórico y la eficacia de las estrategias municipales.
