La Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso peruano aprobó por mayoría una moción para declarar como persona non grata a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
Esta medida fue impulsada por el legislador Ernesto Bustamante, del partido Fuerza Popular, y cuenta con el respaldo de congresistas como Patricia Juárez y María del Carmen Alva. La moción acusa a la mandataria mexicana de haber incurrido en una “inaceptable injerencia” en los asuntos internos del Perú, al manifestar públicamente su solidaridad con el expresidente Pedro Castillo.
Recibí en Palacio Nacional a Guido Croxatto, abogado del presidente Pedro Castillo, injustamente encarcelado en el Perú. En nombre de México, expreso mi más profunda solidaridad con él y su familia, porque sabemos que su situación no sólo es un caso personal, sino un grave… pic.twitter.com/0pAkHUQUaL
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) August 30, 2025
La medida también instruye al Ministerio de Relaciones Exteriores peruano a transmitir oficialmente esta decisión a través de los canales diplomáticos pertinentes. Según el documento, las relaciones entre naciones se sustentan en el respeto mutuo y la soberanía; y las palabras de una jefa de Estado que no respeta la institucionalidad de otra pueden generar tensiones perjudiciales para la paz y la cooperación regional.
La controversia se desató después de que Sheinbaum publicara en su cuenta de X (antes Twitter) una fotografía junto a Guido Croxatto, abogado de Castillo, acompañada de palabras de respaldo y solidaridad. La presidenta mexicana solicitó además a la ONU que interviniera con decisión en el caso, calificando su encierro como un posible precedente de “persecución política y discriminación en la región”.

El apoyo de Sheinbaum a Castillo, a quien se refiere como “presidente legítimo” del Perú, avivó las tensiones diplomáticas que ya venían desde el fallido intento de autogolpe de Estado del exmandatario en diciembre de 2022, cargo que todavía enfrenta con una posible condena de hasta 34 años.
Por su parte, la presidenta mexicana ha respondido escuetamente que continuará manteniendo su postura política, restándole importancia a la moción y asegurando que no constituye una agresión diplomática.