El Congreso de El Salvador, dominado por el oficialismo, aprobó este jueves de forma sorpresiva una reforma constitucional que permite la reelección presidencial indefinida. La modificación también extiende el mandato presidencial de cinco a seis años y elimina la segunda vuelta electoral.
La iniciativa fue presentada por el partido Nuevas Ideas —aliado del presidente Nayib Bukele— justo un día antes de un feriado capitalino, lo que generó críticas por la falta de transparencia y debate.
La reforma acorta el actual periodo presidencial de Bukele hasta 2027 —dos años antes de lo previsto— para hacer coincidir las elecciones presidenciales con las legislativas y municipales, lo que, según analistas, facilitaría su control político sobre todas las estructuras del Estado.
ACUSACIONES DE AUTORITARISMO Y CONCENTRACIÓN DEL PODER
Sectores opositores y organizaciones de derechos humanos señalaron que esta reforma consolida el poder de Bukele y debilita aún más la democracia salvadoreña.
“El día antes de las vacaciones, sin debate, sin informar a la ciudadanía (…) cambiaron el sistema político para permitir que el presidente se perpetúe en el poder”, denunció Noah Bullock, director de la ONG Cristosal.
La diputada opositora Claudia Ortiz, del partido VAMOS, acusó al oficialismo de utilizar la reforma para “perpetuar a un pequeño grupo en el poder, seguir acumulando recursos y dejando a la gente más pobre”.
ALTA POPULARIDAD PERO CON DENUNCIAS DE ABUSOS
Pese a las críticas, Bukele mantiene un alto nivel de aprobación popular, gracias a su política de “mano dura” contra las pandillas, que ha logrado reducir significativamente los homicidios en el país.
Sin embargo, organizaciones internacionales lo acusan de violaciones a derechos civiles, detenciones arbitrarias y represión bajo el régimen de excepción que rige desde 2022.
Para críticos, El Salvador repite patrones vistos en otras democracias debilitadas de la región, donde líderes populares han erosionado las instituciones para concentrar el poder.
“Esta historia se ha contado muchas veces en muchos países del mundo”, advirtió la diputada Ortiz.