Ryan Wesley Routh, de 59 años, fue condenado a cadena perpetua por intentar asesinar al presidente Donald Trump en un caso que captó la atención internacional por su gravedad y las implicaciones para la seguridad política en Estados Unidos.
La sentencia fue impuesta este 4 de febrero de 2026 por la juez federal Aileen Cannon en el Tribunal de Distrito de Fort Pierce, Florida, tras un juicio en el que Routh fue hallado culpable en septiembre de 2025 de cinco cargos federales. Entre estos se incluyen el intento de asesinato de un candidato presidencial, posesión de un arma de fuego durante un delito, agresión a un agente federal y otros delitos relacionados con armas ilegales.
🚨 BREAKING: Wannabe Trump assassin Ryan Routh has officially been sentenced to LIFE IN PRISON
Enjoying rotting in solitary, scumbag.
Trump is your President, and you’ll spend the rest of your miserable life in a cage. pic.twitter.com/S06PQqfNUJ
— Nick Sortor (@nicksortor) February 4, 2026
El intento de asesinato ocurrió el 15 de septiembre de 2024 cuando Routh fue visto escondido entre arbustos con un rifle semiautomático en el campo de golf Trump International en West Palm Beach, donde Trump jugaba golf en medio de su campaña presidencial. Un agente del Servicio Secreto detectó el arma antes de que Routh pudiera abrir fuego, evitando así que se efectuara algún disparo.
Durante el juicio, Routh decidió representarse a sí mismo, renunciando a la defensa legal y adoptando una estrategia confusa que no logró contrarrestar las pruebas presentadas por la fiscalía. En el momento en que se leyó el veredicto de culpabilidad, Routh incluso intentó agredir a sí mismo con un bolígrafo antes de ser contenido por los alguaciles federales.
🚨EXCLUSIVE: We’ve obtained a trove of photos and videos featuring convicted would-be Trump assassin Ryan Routh while he was in Ukraine in 2022. The records provide the most complete account of Routh’s activities there to date, though many questions remain.
Find the records here… pic.twitter.com/ydgUfAmmwf
— Headline USA (@HeadlineUSA) February 4, 2026
Los fiscales argumentaron que su plan no solo buscaba matar a una figura política, sino también socavar el proceso democrático estadounidense. Por ello solicitaron la pena máxima, defendiendo que un ataque contra un candidato presidencial pone en riesgo no solo la vida de una persona, sino la estabilidad de la democracia.