La Casa Blanca presentó un informe en el que destacó los resultados de 15 meses de políticas migratorias bajo la administración del presidente Donald Trump, señalando un incremento en las deportaciones y un mayor control en la frontera sur de Estados Unidos.
De acuerdo con el reporte, se han intensificado los operativos de detención y expulsión de migrantes, además de reforzar la vigilancia en los cruces fronterizos. La administración asegura que estas medidas han reducido los ingresos irregulares y fortalecido la seguridad nacional. Funcionarios de la Casa Blanca subrayaron que el endurecimiento de las políticas migratorias responde a la necesidad de proteger la frontera y garantizar un sistema de inmigración “ordenado y legal”.
REACCIONES EN MÉXICO Y LA REGIÓN
El anuncio generó preocupación entre organizaciones de derechos humanos y defensores de migrantes, quienes advierten que las deportaciones masivas ponen en riesgo a miles de personas que huyen de la violencia y la pobreza en sus países de origen. Este balance se presenta en un momento de tensión en la relación bilateral entre México y Estados Unidos, marcada por la presión migratoria y los debates sobre cooperación en materia de seguridad fronteriza.