Canadá descarta acuerdo de libre comercio con China tras presión de Trump

El gobierno de Canadá subrayó este domingo que no firmará un acuerdo de libre comercio con China, en medio de una escalada de tensiones comerciales con Estados Unidos tras una amenaza directa del presidente Donald Trump de imponer aranceles del 100 % si Ottawa avanzaba en ese sentido.

El primer ministro canadiense, Mark Carney, declaró que Canadá no tiene intención de negociar un tratado de libre comercio con China ni con ninguna “economía que no sea de mercado”, y que sus acciones recientes con Pekín solo buscan corregir problemas específicos en el comercio bilateral, no establecer un pacto integral.

Carney se apoyó en las obligaciones establecidas en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que exige notificación previa si alguno de los miembros pretende negociar un acuerdo de este tipo con terceros países.

TRUMP LANZÓ AMENAZA DE ARANCELES DEL 100%

La víspera, Donald Trump publicó en redes sociales que impondría aranceles del 100 % a “todos los bienes y productos canadienses” si Canadá firmaba un acuerdo de libre comercio con China, argumentando que Ottawa podría convertirse en un “puerto de entrada” para productos chinos hacia Estados Unidos.

El mensaje del presidente estadounidense tensionó aún más las relaciones comerciales entre los dos vecinos, donde Canadá exporta más del 75 % de sus bienes a Estados Unidos cada año.

Aunque Carney negó planes de un tratado amplio, sí explicó que durante una reciente visita a Pekín se alcanzaron acuerdos sectoriales, como la reducción de aranceles en algunos productos —por ejemplo, autos eléctricos chinos sujetos a un cupo anual limitado de 49 000 unidades con tarifas preferenciales— y un compromiso de China para rebajar gravámenes sobre productos agrícolas canadienses.

Estas medidas, indicó el primer ministro, están dirigidas a resolver tensiones comerciales puntuales y no implican un pacto de libre comercio general.

REACCIONES Y CONTEXTO INTERNACIONAL

La tensión no se limita a declaraciones presidenciales: miembros de la administración de Estados Unidos y analistas han defendido su postura alegando que un acuerdo entre Canadá y China podría amenazar la competitividad estadounidense.

Por su parte, China ha defendido que sus acuerdos comerciales con Ottawa no están dirigidos a terceros países, enfatizando la importancia de la cooperación y el beneficio mutuo en el comercio internacional.

La decisión canadiense ocurre en un momento de creciente tensión global en las relaciones comerciales, en particular entre las principales economías occidentales y China. Aunque Ottawa reafirma su compromiso con el T-MEC y su alianza con Estados Unidos y México, también busca diversificar sus relaciones económicas, lo que plantea un delicado equilibrio diplomático.