Avanza Plan B de la reforma electoral; pasa al pleno

Las comisiones del Senado avanzaron en la discusión del llamado “Plan B” de la reforma electoral impulsada por el gobierno federal, aunque el proceso ha estado marcado por ajustes, negociaciones y falta de consensos entre las fuerzas políticas.

De acuerdo con el reporte, el dictamen fue analizado por las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos, donde se revisan los cambios propuestos a la Constitución. Entre los objetivos centrales de la iniciativa se encuentran la reducción de privilegios en el servicio público y el fortalecimiento de mecanismos de participación ciudadana, como la revocación de mandato.

Sin embargo, la discusión no ha sido sencilla. El documento ha tenido que ser modificado y revisado en diversas ocasiones debido a problemas de redacción y diferencias entre partidos, particularmente con el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde, cuyos votos son clave para alcanzar la mayoría calificada en el pleno.

Uno de los puntos más polémicos es precisamente la revocación de mandato. Legisladores han señalado ambigüedades sobre cuándo debe aplicarse y si los partidos políticos o funcionarios pueden promover este ejercicio, lo que ha generado tensiones dentro del bloque oficialista.

Además, la reforma contempla ajustes al gasto público y a las remuneraciones de funcionarios, así como cambios en la integración de ayuntamientos para limitar el número de regidores y hacer más eficiente el uso de recursos.

A pesar de que las comisiones han avanzado en el análisis, el dictamen aún enfrenta incertidumbre rumbo a su votación en el pleno del Senado, ya que el partido mayoritario no tiene asegurados los votos necesarios.

En este contexto, se prevé que continúen las negociaciones y posibles modificaciones al proyecto antes de que pueda ser aprobado o rechazado definitivamente, en medio de un debate que ha evidenciado divisiones incluso entre aliados políticos.