El gobierno iraní cortó el acceso a internet el 8 de enero de 2026 en medio de protestas nacionales. Se trató del apagón más largo y completo en la historia del país, con casi dos semanas de desconexión.
CIRCUNSTANCIAS
El corte se dio tras una represión que, según activistas, dejó más de 4,000 muertos. Durante el apagón, solo algunos sitios nacionales funcionaron parcialmente y Google ofreció resultados muy limitados. Las autoridades no han dado un cronograma para el regreso total de la conectividad.
IMPACTO ECONÓMICO
Negocios que dependían de redes sociales como Instagram y Telegram reportaron pérdidas de hasta 90% en sus ventas. El gobierno estimó pérdidas de entre 2.8 y 4.3 millones de dólares diarios, pero organizaciones como NetBlocks calculan más de 37 millones de dólares por día. En 2021, las empresas iraníes habían generado hasta 833 millones de dólares al año gracias a ventas en redes sociales.
CONTEXTO
El apagón se suma a una crisis económica marcada por la devaluación del rial (1.4 millones por dólar frente a 32,000 hace una década), inflación y alza en precios de gasolina. Esto ha intensificado el malestar social.
REPRESIÓN Y CONSECUENCIAS
Fiscales han comenzado a confiscar activos de cafés y negocios acusados de apoyar las protestas. La represión incluye más de 26,000 arrestos y el cierre de locales en ciudades como Teherán y Shiraz. Comerciantes reportan que la clientela ha desaparecido y apenas logran cubrir gastos básicos.
IMPACTO SOCIAL
El apagón no solo afecta la economía, también genera indignación ciudadana. En medios locales, lectores piden que no se vuelva una práctica habitual, pues “nuestra vida empresarial está desapareciendo”.