Alberto «El Patrón» pierde la cabeza y mancha el Ring Royale con una conducta vergonzosa

Lo que prometía ser una velada de alto impacto en el Ring Royale terminó convertido en un episodio bochornoso dentro de la Arena Monterrey. El enfrentamiento entre Chuy Almada y Alberto “El Patrón”, que había generado expectativa entre los aficionados, acabó marcado por la controversia, los golpes fuera de reglamento y una pelea campal que opacó por completo el evento.

Lejos de ofrecer un espectáculo deportivo a la altura, ambos equipos protagonizaron una escena que rápidamente se volvió viral en redes sociales, donde usuarios no tardaron en cuestionar la falta de profesionalismo sobre el ring.

Hasta antes del estallido de violencia, Chuy Almada se perfilaba como el claro dominador de la pelea. Desde los primeros instantes mostró mejor ritmo, mayor disciplina y contundencia en sus golpes, dejando ver que su preparación física estaba marcando diferencia frente a la experiencia de Alberto.

Fue en el segundo asalto cuando la situación comenzó a salirse de control. Almada mantenía la iniciativa y conectaba los impactos más efectivos, mientras su rival lucía cada vez más incómodo ante la presión.

LA ACTITUD DE “EL PATRÓN” DETONÓ EL CONFLICTO

El momento que encendió la polémica llegó cuando Alberto “El Patrón”, visiblemente superado por el castigo, decidió darle la espalda a su rival, una acción considerada antideportiva dentro del boxeo.

La reacción provocó desconcierto entre los asistentes y molestia tanto en el ring como en las esquinas. La tensión escaló rápidamente cuando integrantes de ambos equipos invadieron el cuadrilátero, desatando una serie de empujones, gritos y golpes que transformaron la pelea en una auténtica campal.

El ring se convirtió en una batalla sin control

En medio del caos, “El Patrón” se quitó los guantes y buscó confrontar a Chuy Almada fuera de las reglas del combate, agravando todavía más la situación. Lo que debía resolverse con técnica y reglamento terminó pareciendo una pelea callejera frente a miles de espectadores.

La imagen dejó una fuerte sensación de decepción entre el público, que esperaba un combate de exhibición competitivo, no un zafarrancho que pusiera en riesgo a los involucrados.

Tras el altercado, la decisión inicial de los jueces fue decretar un No Contest, es decir, pelea sin decisión. Sin embargo, el resultado no convenció ni al público ni a buena parte de los asistentes, ya que Chuy Almada había sido el peleador que mostró mayor control, dominio y postura deportiva durante el combate.

Los abucheos no tardaron en hacerse presentes en la Arena Monterrey, donde la afición dejó claro su descontento con el fallo.

ORGANIZADORES RECTIFICAN Y ENTREGAN EL CINTURÓN A CHUY

Ante la reacción del público y la evidencia de lo ocurrido sobre el ring, los organizadores del Ring Royale terminaron interviniendo para otorgarle el triunfo y el cinturón a Chuy Almada.

La decisión fue recibida como un intento de hacer justicia deportiva luego de una noche marcada por la confusión y el desorden.

Uno de los momentos más comentados tras el altercado fue la intervención de Mariana “La Barby” Juárez. La histórica campeona subió al ring para pedirle profesionalismo a Alberto del Río y recordarle que en el boxeo se debe ganar y perder con dignidad.

Su presencia sirvió como un llamado de atención en medio de una escena que, para muchos, rebasó por completo los límites del espectáculo.

EL ESCÁNDALO YA ES VIRAL EN REDES

Apenas pasaron unos minutos para que los videos de la trifulca comenzaran a circular en TikTok, X y otras plataformas. Las imágenes del altercado convirtieron el episodio en uno de los temas más comentados entre usuarios, quienes criticaron el comportamiento del exluchador y lamentaron que un evento de exhibición terminara de esa manera.

Chuy Almada salió con el cinturón, pero la narrativa de la noche quedó inevitablemente marcada por el escándalo. Alberto del Río, en cambio, abandonó la escena entre abucheos y con una nueva polémica sumándose a su historial.

Para muchos seguidores, lo ocurrido en Ring Royale no resulta del todo sorpresivo. Alberto del Río ya ha estado envuelto en distintos episodios polémicos a lo largo de su carrera. No obstante, al tratarse de un formato de boxeo amateur y de exhibición, se esperaba una actitud más mesurada y hasta ejemplar por parte del ex WWE.

Al final, lo que pudo ser una noche de lucimiento para ambos terminó dejando una lección incómoda: cuando el profesionalismo desaparece, el espectáculo también.