La gobernadora Rocío Nahle insistió en que Irma Hernández, taxista y maestra jubilada de 62 años, murió de un infarto tras ser violentada por un grupo criminal en Álamo Temapache. La frase se volvió viral por su tono categórico y despectivo ante el contexto de violencia.
¿INFARTO O ASESINATO? LA CONTRADICCIÓN EN EL DISCURSO
Aunque Nahle defendió la versión del paro cardíaco, también calificó el hecho como “asesinato” y confirmó que hay cuatro personas detenidas. La ambigüedad generó críticas por minimizar la gravedad del crimen.

NECROPSIA REVELA SIGNO DE VIOLENCIA
El médico legista José Eduardo Márquez confirmó que el cuerpo de Irma presentaba múltiples lesiones. Aunque no hubo daño en cráneo, tórax ni abdomen, sí se detectaron alteraciones internas graves en el corazón.
El caso ha generado indignación nacional, no solo por la violencia ejercida contra Irma, sino por la forma en que las autoridades han manejado la narrativa. Nahle acusó a medios de comunicación de hacer “nado sincronizado” para magnificar la violencia en Veracruz y calificó de “miserables” a quienes politizan el caso.
Además, circuló un video donde Irma aparece arrodillada, esposada y rodeada por hombres armados, obligada a enviar un mensaje a otros taxistas: “Con la Mafia Veracruzana no se juega. Paguen sus cuotas o terminarán como yo”.