Indignación en Guanajuato: estudiantes investigados por amarrar a gato con pirotecnia

Un acto de violencia contra un gato en el municipio de Pénjamo, Guanajuato, ha generado repudio generalizado. Según reportes locales, presuntos estudiantes de la carrera de Criminología del Educem ataron al animal con artefactos de pirotecnia, provocándole lesiones y sufrimiento.

Imágenes y comentarios difundidos en redes sociales mostraron la burla de los jóvenes ante el hecho, lo que desató críticas y llamados a la justicia. Activistas y ciudadanos señalaron la urgencia de fortalecer la educación en ética y responsabilidad social en las instituciones académicas.

Organizaciones defensoras de animales en Guanajuato denunciaron que no se trata solo de un caso aislado de maltrato, sino de una conducta que podría escalar hacia formas de violencia más graves si no se sanciona.

La ciudadanía, especialmente en redes sociales, expresó su preocupación por la insensibilidad mostrada por los estudiantes, quienes se preparan para áreas profesionales relacionadas con la investigación criminal. El caso ha sido usado como ejemplo en campañas de concientización sobre respeto a los animales.

ESTUDIANTES YA SON INVESTIGADOS

La Fiscalía General del Estado de Guanajuato (FGE) abrió una carpeta de investigación para identificar y sancionar a los responsables. La Asociación Gaticos AC confirmó que los presuntos autores son estudiantes de Criminología y exhortó a la población a aportar datos, fotografías o información que ayude a su localización.

En Guanajuato, el maltrato animal es un delito sancionable con multas y penas de cárcel. Casos previos, como el abuso documentado en Xichú contra varios felinos, continúan en proceso judicial.

El secretario de Gobierno, Jorge Jiménez Lona, condenó “enérgicamente” el ataque y pidió a la ciudadanía no tolerar ni replicar actos de violencia contra animales. “En Guanajuato trabajamos para promover una cultura de paz, respeto y cuidado hacia todos los seres vivos”, afirmó.

Colectivos y activistas insisten en que este caso no debe quedar impune y piden que las universidades implementen sanciones internas y programas de sensibilización ética. Además, recuerdan que cualquier ciudadano que presencie maltrato animal tiene la obligación moral y legal de denunciarlo.

El caso de Pénjamo se suma a otros episodios recientes en el país que evidencian la necesidad urgente de un cambio cultural para garantizar el respeto y protección hacia toda forma de vida.