El 1 de agosto de 2025, una jueza federal determinó que no existen pruebas suficientes para sostener la acusación contra Israel Vallarta Cisneros, quien fue detenido en 2005 y señalado como líder de la supuesta banda de secuestradores «Los Zodiaco». Tras 19 años de permanecer en prisión preventiva, fue finalmente absuelto y liberado del penal de máxima seguridad del Altiplano.
A su salida, Vallarta dirigió un mensaje al periodista Carlos Loret de Mola, a quien responsabiliza por su presunta participación en el montaje televisivo de su detención, transmitido por Televisa el 9 de diciembre de 2005.
«Ya nos veremos, Carlos, ya platicaremos. No te odio, porque insisto: todo cae por su propio peso», expresó Vallarta. También lo invitó a tener una conversación pública: «Ojalá y me quieras invitar a tu programa, porque yo con mucho gusto te acepto la invitación».
🚨Tras casi 20 años encarcelado sin sentencia, y torturado en vivo para un montaje mediático, Israel Vallarta reta a Carlos Loret de Mola a una conversación pública.
“Me debes una explicación”.
— Abraham Mendieta (@abrahamendieta) August 1, 2025
“PLÁTICAS INCONCLUSAS” Y EXIGENCIA DE EXPLICACIÓN
Vallarta aseguró que existen «pláticas inconclusas» con el periodista que se remontan al día de su detención. Cuestionó la forma en que se registró y transmitió su arresto:
«Esa plática que tuvimos inconclusa, en el momento en que estaban haciendo las filmaciones —que tú sabes que no fueron como salieron al aire— […] me gustaría concretarla, sin problemas, en tu programa o donde gustes.»
En su mensaje, Vallarta insistió en que no guarda rencor, pero considera necesaria una conversación pendiente:
«Carlos Loret de Mola Álvarez, aquí estoy, no te deseo nada malo, te deseo bendiciones de corazón, y creo que es justo que platiquemos, me debes una plática, me debes una explicación.»
UN CASO MARCADO POR IRREGULARIDADES
Israel Vallarta fue detenido junto con la ciudadana francesa Florence Cassez, en un operativo de la extinta Agencia Federal de Investigación (AFI), entonces encabezada por Genaro García Luna y Luis Cárdenas Palomino —hoy procesados por delitos relacionados con corrupción, tortura y delincuencia organizada.
El caso se convirtió en un emblema de las irregularidades del sistema judicial mexicano y del uso mediático de los procedimientos penales, tema que Vallarta busca seguir visibilizando ahora en libertad.