El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) revocó la decisión del Instituto Nacional Electoral (INE) que había anulado 45 triunfos en la elección judicial del 1 de junio, al considerar que los candidatos electos no cumplían con los promedios académicos mínimos exigidos en la convocatoria (8 en licenciatura y 9 en especialidad).
En sesión de la Sala Superior del TEPJF celebrada este 30 de julio, las y los magistrados determinaron que el INE no tiene facultades para invalidar candidaturas por ese criterio, y ordenaron entregar constancias de mayoría a quienes ganaron las elecciones, pese a no alcanzar el promedio requerido.
¿QUÉ SE DECIDIÓ Y POR QUÉ?
El proyecto, presentado por el magistrado Felipe Fuentes, recibió el respaldo de Mónica Soto y Felipe de la Mata. En él se argumenta que las disposiciones sobre promedios académicos no deben estar por encima del mandato popular, y que el INE se extralimitó al declarar vacantes los cargos.
Se resolvieron 15 de los 45 casos, aunque el fallo podría sentar un precedente para el resto.
No todos los magistrados estuvieron de acuerdo. Janine Otálora y Reyes Rodríguez Mondragón votaron en contra del proyecto. Rodríguez propuso respaldar la decisión del INE y convocar a elecciones extraordinarias, mientras Otálora sugirió que fuera el propio INE quien revisara la elegibilidad de los 45 ganadores.
45 CANDIDATURAS ANULADAS POR EL INE
La controversia comenzó cuando el Consejo General del INE declaró inelegibles a 45 candidatos electos por no cumplir con los promedios mínimos. De ellos, 24 eran magistrados de circuito y 21 jueces de distrito.
El TEPJF también ordenó entregar la constancia de mayoría a la o el candidato que quedó en segundo lugar, siempre que el ganador original no haya impugnado la inelegibilidad ante el Tribunal. Esto aplicará caso por caso y dependerá del curso legal que hayan seguido las personas afectadas.
Este fallo del TEPJF marca un precedente sobre los límites de las facultades del INE y reabre el debate sobre los criterios para acceder a cargos por elección judicial, donde se cruzan méritos académicos y voluntad popular.