Jorge Humberto Figueroa Benítez, alias “El 27” o “La Perris”, era considerado por el gobierno de Estados Unidos como un actor clave dentro del aparato de narcotráfico internacional del Cártel de Sinaloa, en particular de la facción conocida como Los Chapitos. Tras la detención de “El Nini” en 2023, Figueroa Benítez asumió funciones de alto nivel en la estructura de seguridad y logística criminal.
La DEA lo tenía en la mira por su papel en el tráfico de fentanilo hacia territorio estadounidense, uno de los flagelos de salud pública más graves en ese país.
CINCO CARGOS FEDERALES PESABAN SOBRE ÉL
De acuerdo con documentos judiciales y reportes oficiales de la Administración para el Control de Drogas (DEA), “La Perris” enfrentaba las siguientes acusaciones ante tribunales federales en Estados Unidos:
- Conspiración para importar fentanilo
- Conspiración para distribuir fentanilo
- Posesión de ametralladoras y artefactos destructivos
- Conspiración para poseer armas de guerra
- Conspiración para lavar dinero de procedencia ilícita
Estas acusaciones lo posicionaban como una pieza clave en el engranaje internacional del cártel, con funciones que iban desde la seguridad interna hasta la coordinación de laboratorios y rutas de tráfico.
“La Perris” no era un sicario cualquiera: mantenía contacto directo con los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, los hermanos Guzmán Salazar. Su cercanía con ellos y su ascenso tras la caída de “El Nini” lo convirtieron en un objetivo prioritario para las autoridades estadounidenses y mexicanas.
🚨 Tras un fuerte operativo militar que incluyó helicópteros, ráfagas y el despliegue de fuerzas federales en Navolato, fue abatido Jorge Humberto Figueroa Benítez, alias “El Perris” o “El 27”, figura clave del Cártel de Sinaloa vinculado directamente a Los Chapitos.… pic.twitter.com/empcZxS1qZ
— RedMichoacán (@RED_Michoacan) May 24, 2025
UN MILLÓN DE DÓLARES POR SU PARADERO
El Departamento de Estado de EE.UU. incluyó a Figueroa Benítez en su programa de recompensas antidrogas (Narcotics Rewards Program), ofreciendo hasta un millón de dólares por información que permitiera ubicarlo y capturarlo.
Esta recompensa reflejaba no solo su peligrosidad, sino también su peso estratégico dentro del tráfico de opioides sintéticos hacia Norteamérica.
El jueves 23 de mayo, “La Perris” fue abatido por Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano durante un operativo en Navolato. La acción formó parte de una estrategia federal planificada para debilitar el brazo armado de Los Chapitos en el noroeste de México.

¿QUÉ SIGUE PARA EL CÁRTEL DE SINALOA?
Analistas advierten que su muerte podría provocar reacomodos violentos en las estructuras criminales de Sinaloa, particularmente en las zonas controladas por Los Chapitos. La lucha por el control de las rutas y laboratorios podría derivar en nuevos episodios de violencia.
Mientras tanto, autoridades mexicanas y estadounidenses continúan enfocadas en desmantelar la red de tráfico de fentanilo que ha causado decenas de miles de muertes en los últimos años en EE.UU.