Francia anuncia toques de queda y apoyos económicos tras tensas protestas

El Gobierno francés implementará restricciones nocturnas en zonas específicas y cubrirá el 100% del desempleo parcial de los trabajadores de comercios afectados por los disturbios. Hasta el lunes, 2 mil 331 personas permanecían bajo custodia policial.

El Gobierno de Francia anunció la próxima implementación de toques de queda localizados y un programa de apoyo económico para los comercios afectados por la ola de violencia que azotó al país durante el fin de semana.

El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, informó sobre las medidas tras encabezar una reunión de crisis, en la que se analizaron los saqueos, los ataques contra edificios públicos y los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad registrados en París y otras ciudades.

Las autoridades estiman que cerca de 3 mil comercios resultaron afectados por los disturbios, que ocurrieron al margen de las movilizaciones del 17 de octubre contra el encarecimiento de la vida y el deterioro de los servicios de educación y sanidad.

TOQUES DE QUEDA EN ZONAS ESPECÍFICAS

Lecornu anunció que el Gobierno establecerá toques de queda en determinados territorios, aunque hasta el momento no se han precisado las localidades donde se aplicarán las restricciones.

El funcionario explicó que esta medida se considera, por ahora, más adecuada que decretar el estado de emergencia, una figura que otorga facultades extraordinarias a las autoridades para hacer frente a situaciones de crisis.

El Ministerio del Interior sería el encargado de presentar un mapa detallado de las zonas afectadas. No obstante, el primer ministro no descartó recurrir posteriormente al estado de emergencia si la situación lo requiere.

Las restricciones forman parte de la respuesta gubernamental para contener la violencia y evitar nuevos episodios de saqueos y enfrentamientos.

Gobierno cubrirá el desempleo parcial de trabajadores

Ante las pérdidas económicas ocasionadas por los disturbios, el Ejecutivo francés anunció un mecanismo de desempleo parcial para los trabajadores de los establecimientos afectados, disponible a partir del martes.

De acuerdo con Lecornu, el Estado cubrirá el 100 por ciento de este apoyo, con el objetivo de proteger los puestos de trabajo y evitar que los daños materiales se traduzcan en consecuencias sociales para los empleados.

El primer ministro sostuvo que el Gobierno no puede permitir que las pérdidas de los comercios deriven también en afectaciones laborales.

Sin embargo, no precisó el costo total de la medida, anunciada en un momento de fragilidad económica para Francia.

INESTABILIDAD SOCIAL PRESIONA A LOS MERCADOS

Los disturbios también tuvieron repercusiones en los mercados financieros. Durante la jornada del lunes, los inversionistas reaccionaron a la incertidumbre social y política en Francia.

El diferencial entre los bonos franceses a 10 años y los títulos de referencia alemanes aumentó hasta los 144 puntos base, mientras que el índice bursátil parisino CAC 40 registró una caída de 1.5 por ciento a media sesión.

La situación se presenta a seis meses de las elecciones presidenciales y en medio de las dificultades del Gobierno para conseguir respaldo parlamentario a su proyecto presupuestario.

La Asamblea Nacional francesa se encuentra fragmentada en tres grandes bloques: la izquierda, el sector de centroderecha vinculado al presidente Emmanuel Macron y la ultraderecha.

MÁS DE 2 MIL PERSONAS PERMANECEN BAJO CUSTODIA POLICIAL

Según cifras del Ministerio de Justicia, hasta las 08:00 horas del lunes, un total de 2 mil 331 personas permanecían bajo custodia policial por su presunta participación en los disturbios.

De ese total, el 70 por ciento eran mayores de edad, mientras que la Fiscalía solicitaba prisión preventiva en más del 80 por ciento de los casos.

En la región de París, alrededor de 200 investigadores trabajan en la identificación de los presuntos responsables mediante imágenes de cámaras de videovigilancia. Según Lecornu, varios de los participantes actuaron a cara descubierta, lo que podría facilitar las investigaciones.

El Gobierno también solicitará la colaboración de la ciudadanía para identificar a los sospechosos.

Los hechos del sábado incluyeron saqueos a comercios, ataques contra edificios públicos y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en la capital y otras ciudades francesas, en una nueva crisis de orden público que reaviva el debate sobre la situación social y política del país.