El pasado sábado 17 de octubre su cumplió otra violenta jornada de protestas en varias ciudades de Francia. Más de 800 mil personas salieron a las calles para exigir mayor financiamiento para el sistema educativo, mejores condiciones para el mismo y protestar contra la represión y el encarecimiento.
Ante el síntoma de precariedad, los movimientos estudiantiles han aparecido por centenas de miles en ciudades como París, Lyon, Marsella y Nantes, en las que han protagonizado violentos enfrentamientos con la policía.
La dura situación ha llevado a las autoridades francesas a reprimir las manifestaciones con las fuerzas del orden. Por ejemplo, en París la policía recurrió al uso del gas lacrimógeno y chorros de agua a presión con el objetivo de disolver a manifestantes en las inmediaciones de la Plaza de la República. En respuesta, los inconformes incendiaron un vehículo.
La violencia también ha alcanzado más regiones del país, donde el movimiento de los ‘chalecos amarillos’ se vio fuertemente en calles de, por mencionar una ciudad, Marsella.
Allí, manifestantes irrumpieron en el ayuntamiento y dañaron televisores, así como un busto de Marianne, la escultura que simboliza los valores la Revolución: “Libertad, igualdad y fraternidad”.
🇫🇷 FRANCIA: PROTESTAS MASIVAS contra el alto costo de vida y el deterioro de los servicios públicos.
https://t.co/GAeIjRQK4J— Mundo en Conflicto 🌎 (@MundoEConflicto) October 17, 2026
Encarecimiento de la vida y crisis generalizada
De acuerdo con información de las agencias AFP y EP, así como los medios internacionales The Independient y Sputnik, las movilizaciones no solo están constituidas por estudiantes y los denominados ‘chalecos amarillos’, sino por jóvenes, campesinos, profesores, activistas climáticos, jubilados, entre otros.
“A finales de mes ya no me queda nada, los precios suben pero los salarios no. No podemos más, nos ahogamos”, dijo Franck, uno de los inconformes, en alusión a la precariedad generalizada. Este hombre era además un funcionario que apoyaba la causa estudiantil.

Macron mandó a llamar al orden y la calma
A pesar de la respuesta violenta por parte de los cuerpos policiacos en todas las ciudades en cuestión, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, mandó a llamar a la calma y el respeto hacia la población y la infraestructura.
Al respecto, el mandatario francés declaró que el “derecho a manifestarse debe realizarse con respeto”, sin que durante ninguna protesta se tenga que “destruir algo” ni “faltar al respeto”.
Fotografías atribuidas a AFP