Rusia suministrará diésel a Estados Unidos y a los mercados internacionales, luego de una conversación telefónica entre los presidentes Donald Trump y Vladimir Putin, en medio del encarecimiento de los combustibles y las tensiones geopolíticas por los conflictos en Ucrania e Irán.
El mandatario estadounidense calificó el diálogo como “altamente exitoso” y aseguró que el suministro energético contribuirá a reducir los precios del combustible. Por su parte, el Kremlin confirmó la disposición de Moscú para exportar petróleo y sus derivados, mientras que el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, criticó la medida por considerar que representa una flexibilización de las sanciones contra Rusia.
De acuerdo con el anuncio de Trump, Rusia suministrará inicialmente más de 300 mil toneladas de diésel a los mercados estadounidense e internacional. Además, se prevé liberar otras 500 mil toneladas en noviembre y un millón adicional inmediatamente después.
El presidente estadounidense detalló, a través de su red social Truth Social, que el volumen total de combustible ruso destinado a estos mercados alcanzará los tres millones de toneladas, en función de las condiciones de las refinerías rusas, algunas de las cuales han sido blanco de ataques con drones ucranianos.
Por su parte, el Kremlin confirmó que Rusia está dispuesta a suministrar petróleo y productos derivados tanto a Estados Unidos como al resto del mundo.
“Estoy convencido de que esto tendrá un impacto positivo en la economía mundial”, señaló Putin, de acuerdo con la declaración difundida por el gobierno ruso.
EL ENCARECIMIENTO DE COMBUSTIBLE PRESIONA A TRUMP
El anuncio se produce en un contexto de incremento de los precios de los energéticos en Estados Unidos, situación que ha afectado especialmente a los sectores del transporte de mercancías y la agricultura.
Según los datos citados de la Oficina de Estadísticas del Transporte de Estados Unidos, el precio promedio del diésel pasó de 3.72 dólares por galón en febrero a 6.29 dólares en septiembre, lo que representa un aumento de 69 por ciento.
El encarecimiento del combustible ocurre después de los ataques contra Irán, iniciados el 28 de febrero, y en vísperas de las elecciones intermedias estadounidenses del 3 de noviembre, en las que se definirá qué partido tendrá el control del Congreso.
Trump aseguró que el suministro de combustible ruso, junto con el control estadounidense del estrecho de Ormuz que afirmó haber conseguido, permitirá una reducción rápida y considerable de los precios.
“La reducción de precios para los estadounidenses, especialmente para nuestros agricultores, ganaderos y camioneros, es mi máxima prioridad”, expresó el republicano.
Estados Unidos flexibiliza restricciones al diésel
Ante el incremento de los costos energéticos, Trump firmó el 5 de octubre una orden ejecutiva que permite temporalmente el uso de diésel teñido en las carreteras y elimina los impuestos aplicables a este combustible hasta el 31 de diciembre.
Asimismo, el Departamento del Tesoro estadounidense informó que, por instrucción presidencial, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) emitió una licencia general temporal para autorizar el suministro de diésel ruso al mercado mundial y su importación por parte de Estados Unidos.
La autorización estará vigente hasta el 7 de abril de 2027, de acuerdo con el anuncio citado.
La decisión representa un cambio en la aplicación de las restricciones económicas impuestas a Rusia desde 2014 y reforzadas en años posteriores, particularmente tras el inicio de la invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022.
ZELENSKI ACUSA A TRUMP DE HACER CONCESIONES A PUTIN
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, cuestionó el acuerdo energético y lo calificó como un “regalo” para Vladimir Putin, al considerar que la flexibilización de las sanciones podría beneficiar económicamente a Moscú mientras continúa la guerra.
A través de sus redes sociales, el mandatario ucraniano sostuvo que cualquier relajación de las restricciones contra Rusia, sin un acuerdo claro y duradero para reducir las hostilidades, representa una señal de debilidad.
“Esto le hace el juego a Rusia, ya que le permite matar a más personas, prolongar la guerra, tener aún menos respeto por Estados Unidos e infligir pérdidas y daños aún mayores al mundo”, afirmó.
Zelenski también advirtió que permitir a Rusia comercializar productos petroleros podría contribuir al financiamiento de sus operaciones militares, en lugar de favorecer una solución al conflicto.
Ucrania defiende sus ataques contra instalaciones petroleras rusas
En su posicionamiento, Zelenski aseguró que las concesiones económicas a Moscú no garantizarán la paz y advirtió que Rusia podría responder al alivio de las sanciones con nuevas agresiones.
El presidente ucraniano defendió los ataques de su país contra instalaciones petroleras rusas, al argumentar que se trata de una respuesta a los bombardeos que, según denunció, Rusia ha realizado durante años contra la infraestructura energética de Ucrania.
Asimismo, manifestó su disposición a adoptar medidas recíprocas para reducir las tensiones, siempre que exista una verdadera distensión entre ambos países.
El acuerdo energético entre Washington y Moscú abre así un nuevo frente de debate internacional, al combinar la búsqueda de una reducción en los precios de los combustibles con las controversias sobre las sanciones económicas y el futuro de la guerra en Ucrania.
Con información de Reuters.