La tarde de este lunes, Alfonso Durazo, gobernador de Sonora, confirmó que Maximiano ‘N’, un médico señalado como responsable de 8 fallecimientos, se entregó por a la Agencia Ministerial de Investigación Criminal (AMIC).
De acuerdo con la investigación, Maximiliano ‘N’ es el principal sospechoso del fallecimiento de 8 pacientes, así como de afectaciones a la salud de más de una docena de personas que recibieron sueros vitaminados en Sonora.
Por su parte, el gobernador del estado, Alfonso Durazo Montaño, confirmó que la investigación continúa abierta y ha obtenido nuevos avances. Sin embargo, antes de revelar detalles, señaló que le corresponde a la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) hacerlo.
“La Fiscalía ha estado permanentemente atendiendo el tema con un carácter prioritario, hay avances importantes. Espero que en el transcurso del día el fiscal informe lo avanzado”, declaró el funcionario.
Por el momento, el imputado ya enfrenta un proceso judicial homicidio culposo relacionado con una presunta mala práxis médica.
Cabe destacar que Maximiliano ‘N’ se entregó por su cuenta cuando las autoridades desplegaban un operativo de vigilancia y cateo, mientras también solicitaban información de varias instituciones relacionadas para dar con su paradero.
¿En qué consistía la mala práxis de Maximiliano ‘N’?
De acuerdo con reportes oficiales, el presunto responsable administraba sueros vitaminados a sus pacientes, quienes fallecían tras varios días con problemas de salud graves.
Posteriormente, el caso tomó relevancia en marzo debido a similitudes y denuncias de los familiares de múltiples víctimas, quienes reportaron que las personas en cuestión se habían sometido a tratamientos con el mismo medicamento de carácter intravenoso.
¿Por qué estos sueros eran perjudiciales?
Según el secretario de Salud federal, David Kershenobich Stalnikowitz, una de las principales líneas de investigación apunta a una contaminación bacteriana de los productos recetados por Maximiliano ‘N’.
Como consecuencia de esta contaminación, los pacientes afectados presentaron síntomas de sepsis, una respuesta natural del organismo ante una infección que amenaza a los órganos y la vida.
Aunque la investigación contempla que los sueros pudieron haber sido contaminados durante su preparación o manipulación, las autoridades mantienen de momento abiertas las indagatorias con el fin de establecer el origen de la contaminación bacteriana.