Tras la publicación de Donald Trump donde se veía un mapa de Norteamérica cubierto enteramente de la bandera estadounidense, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, se sumó a las respuestas de líderes mundiales que rechazaron dicha imagen.
A través de un comunicado publicado X, Díaz-Canel recordó la historia de dominación que ha enfrentado el país y subrayó que los cubanos defenderán su independencia y soberanía.
Sin mencionar directamente al mandatario estadounidense, Díaz-Canel afirmó que la nación conoce las consecuencias de haber sido “colonia” y “neocolonia”, por lo que no permitirá que esa situación se repita.
«La sangre que ha costado su independencia, soberanía y autodeterminación no será en vano y la defenderemos hasta las últimas consecuencias», agregó Díaz-Canel en el comunicado.
#Cuba, que conoce bien el significado de haber sido colonia y neocolonia de dos imperios, tiene claro que jamás volverá a serlo de ninguno. La sangre que ha costado su independencia, soberanía y autodeterminación no será en vano y la defenderemos hasta las últimas consecuencias.
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) September 8, 2026
Otros pronunciamientos sobre el polémico mapa
Es preciso recordar que en el mapa de Trump otros países como Canadá, México, Cuba, Groenlandia —e incluso Islandia— aparecían cubiertos con los colores de Estados Unidos.
Esta publicación se suma al rechazo de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, quien el lunes publicó un mensaje similar en sus redes sociales: “México no es ni será colonia ni protectorado de ningún país extranjero”.
Por su parte, Islandia también calificó a la imagen de “totalmente inapropiada”, después de que un vocero de la cancillería anunció que la ministra de Relaciones Exteriores, Thorgerdur Katrin Gunnarsdottir, había convocado al embajador estadounidense para expresarle su descontento.
Marco diplomático tenso
Las relaciones entre Washington y La Habana continúan marcadas por tensiones políticas y económicas. El gobierno estadounidense mantiene sanciones y restricciones contra la isla desde enero, mientras que Cuba acusa a Estados Unidos de promover políticas destinadas a debilitar al actual sistema político.
La controversia reavivó el debate sobre la soberanía cubana y el complejo vínculo histórico que ambos países han mantenido durante más de un siglo.