Acuerdo entre Morena y oposición desactiva protesta durante entrega del Informe de Sheinbaum

Una negociación entre las principales fuerzas políticas en la Cámara de Diputados evitó que la entrega del segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum terminara en una jornada de confrontaciones.

El entendimiento permitió que PRI y PAN dejaran de lado las protestas que habían preparado, mientras Morena se comprometió a no responder a los ataques del dirigente priista Alejandro Moreno ni insistir públicamente en su desafuero durante la sesión.

Desde horas antes de la sesión, el PRI había preparado una protesta que incluía alrededor de 40 megáfonos, además de mantas y otros elementos para manifestarse en el pleno.

Sin embargo, el coordinador de Morena en San Lázaro, Ricardo Monreal, sostuvo conversaciones con los dirigentes parlamentarios de la oposición para reducir la tensión y garantizar que la ceremonia transcurriera sin interrupciones.

El acuerdo también alcanzó al PAN, cuyos legisladores tenían listas pancartas y mantas para utilizarlas durante el acto protocolario.

“ALITO” MODERÓ SU DISCURSO CONTRA MORENA

Uno de los puntos centrales de la negociación fue la participación de Alejandro Moreno. El líder del PRI evitó utilizar durante su intervención expresiones como “narcogobierno” y “narcodictadura”, términos que había empleado en anteriores confrontaciones con Morena.

A cambio, la bancada morenista evitó convertir su discurso en una nueva exigencia para retirar el fuero al dirigente priista, como había ocurrido en ocasiones anteriores.

En las filas del PRI, además, comenzó a tomar fuerza la expectativa de que el proceso de desafuero contra Moreno permanezca detenido en la Cámara de Diputados.

Monreal pidió a Morena no responder a los ataques

Ricardo Monreal instruyó a los integrantes de Morena a mantener la calma y evitar enfrentamientos durante la sesión. Incluso cuando Moreno acusó al partido oficialista de haberse “arrodillado” ante los cárteles, el coordinador morenista pidió a sus compañeros dejarlo continuar.

La estrategia buscó impedir que las acusaciones del priista derivaran en una confrontación entre las bancadas y pusieran en riesgo la ceremonia de entrega del Informe presidencial.

El ataúd blanco que no llegó al pleno

Entre los elementos que el PRI había preparado para protestar se encontraba un ataúd blanco, que finalmente permaneció en las oficinas del edificio H y no fue llevado al salón de sesiones.

Los megáfonos también se quedaron guardados, al igual que las pancartas que los grupos parlamentarios habían contemplado utilizar.

El cambio de última hora contrastó con las advertencias previas de la oposición, que había anticipado una jornada complicada durante la presentación del Informe.

LA ENTREGA DEL INFORME TRANSCURRIÓ SIN ENFRENTAMIENTOS

Incluso existió preocupación en Morena de que la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, pudiera ser increpada al ingresar al pleno para entregar el documento, por lo que se analizó la posibilidad de trasladar el acto al salón de protocolo.

Finalmente, la ceremonia se realizó en el pleno y transcurrió sin mayores incidentes.

La única protesta visible fue protagonizada por la diputada Araceli Mendoza, quien mostró una cartulina en respaldo de la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz.

De esta manera, la sesión para recibir el segundo Informe de Claudia Sheinbaum terminó en un ambiente mucho más tranquilo del esperado, luego de una negociación política que permitió a Morena y a la oposición contener la confrontación.