Tim Curry, uno de los actores británicos más reconocibles de las últimas décadas, murió a los 80 años en su casa de Los Ángeles, California. La noticia fue reportada inicialmente por TMZ, que citó a fuentes policiales y señaló que el intérprete falleció durante la noche del martes 25 de agosto. Posteriormente, otros medios confirmaron el deceso.
De acuerdo con los primeros reportes, elementos de las autoridades acudieron al domicilio de Curry alrededor de las 23:23 horas. Las fuentes citadas por TMZ indicaron que no existen indicios de que se haya cometido algún delito relacionado con su muerte.
Hasta el momento, la causa oficial del fallecimiento no ha sido revelada.
UNA SALUD DETERIORADA TRAS UN DERRAME CEREBRAL
La salud de Tim Curry se vio seriamente afectada después del derrame cerebral que sufrió en 2012, un episodio que modificó de manera considerable su vida y su carrera.
Durante sus últimos años, el actor utilizó una silla de ruedas y redujo considerablemente sus apariciones frente a las cámaras, aunque continuó trabajando ocasionalmente como actor de voz y participando en homenajes relacionados con algunos de sus trabajos más recordados.
En 2025, Curry habló públicamente sobre las dificultades que todavía enfrentaba como consecuencia de aquel episodio y, fiel al sentido del humor que lo acompañó durante toda su carrera, encontró una manera de bromear sobre su situación.
Su recuperación no le impidió mantener una presencia pública ocasional. De hecho, durante los últimos años participó en eventos relacionados con sus películas más emblemáticas, incluyendo las celebraciones por el aniversario de The Rocky Horror Picture Show.
FRANK-N-FURTER, EL PERSONAJE QUE CAMBIÓ SU CARRERA
En 1975, Tim Curry asumió el papel que terminaría convirtiéndose en su sello personal: el doctor Frank-N-Furter en The Rocky Horror Picture Show, dirigida por Jim Sharman.
La película no fue un éxito inmediato. Sin embargo, con el paso del tiempo encontró un público cada vez más fiel gracias a las funciones de medianoche y al fenómeno de culto que comenzó a crecer alrededor de ella.
La interpretación de Curry convirtió a Frank-N-Furter en uno de los personajes más reconocibles de la cultura popular. Su presencia escénica, su extravagancia y la libertad con la que construyó al personaje terminaron convirtiendo la película en una obra que trascendió generaciones.
Curry no se limitó a interpretar el papel. También participó activamente en la construcción de su apariencia, incluyendo la decisión de utilizar zapatos de plataforma y otros elementos que terminaron formando parte de la imagen definitiva del personaje.
A cinco décadas de su estreno, The Rocky Horror Picture Show continúa siendo considerada una de las grandes películas de culto de la historia del cine y Frank-N-Furter permanece como el personaje que definió internacionalmente a Curry.

PENNYWISE: EL ROSTRO QUE ATERRORIZÓ A UNA GENERACIÓN
Quince años después de convertirse en Frank-N-Furter, Curry volvió a demostrar su capacidad para interpretar personajes completamente distintos.
En 1990 encarnó a Pennywise en la adaptación televisiva de It, basada en la novela homónima de Stephen King. Su interpretación del payaso asesino se convirtió en una referencia obligada del género de terror y aterrorizó a toda una generación de espectadores.
Aunque años después el personaje volvería a cobrar enorme popularidad con las películas protagonizadas por Bill Skarsgård, para millones de personas el rostro de Pennywise siguió siendo el de Tim Curry.

Mucho más que Frank-N-Furter y Pennywise
La carrera de Curry estuvo lejos de limitarse a esos dos personajes.
El actor también interpretó a Rooster en Annie (1982/1983), al Señor de las Tinieblas en Legend (1985), a Wadsworth en Clue, al conserje del Hotel Plaza en Mi pobre angelito 2: Perdido en Nueva York y al cardenal Richelieu en Los tres mosqueteros, además de participar en numerosas producciones de televisión, teatro y animación.
Su característica voz también le permitió desarrollar una extensa trayectoria como actor de doblaje. Participó en diversas series animadas y prestó su voz a personajes que demostraron que su talento no dependía únicamente de su presencia física frente a una cámara.
En teatro, Curry también tuvo una carrera destacada. Fue nominado en tres ocasiones a los premios Tony y recibió reconocimiento por trabajos como Amadeus, My Favorite Year y Spamalot.

EL PAPEL QUE NUNCA PUDO INTERPRETAR
A pesar de haber construido una filmografía llena de personajes memorables, hubo un papel que Tim Curry reconoció que siempre quiso interpretar: Hannibal Lecter en El silencio de los inocentes.
El personaje terminó siendo interpretado por Anthony Hopkins, quien ganó el Oscar por su actuación. Curry, sin embargo, contó que deseó profundamente conseguir el papel, aunque su agente no logró siquiera obtenerle una audición.
Fue una de esas oportunidades que quedaron pendientes en una carrera que, por lo demás, estuvo llena de personajes que pocos actores habrían podido interpretar de la misma manera.
UNA CARRERA QUE SOBREVIVIÓ A SUS PROPIOS PERSONAJES
Tim Curry consiguió algo poco frecuente en Hollywood: crear personajes que terminaron siendo mucho más grandes que las propias películas en las que aparecieron.
Para algunos espectadores siempre será el extravagante Frank-N-Furter de The Rocky Horror Picture Show. Para otros, será el aterrador Pennywise que apareció en Eso en 1990. También habrá quienes lo recuerden como Wadsworth, el conserje que perseguía a Kevin en Mi pobre angelito 2, o como el oscuro Señor de las Tinieblas de Legend.
Todos esos personajes pertenecen a épocas y géneros diferentes, pero tienen algo en común: la presencia inconfundible de Tim Curry.
El actor murió a los 80 años después de una carrera que se extendió durante más de cinco décadas. Su fallecimiento deja atrás una filmografía singular y, sobre todo, una colección de personajes que difícilmente podrán ser separados del hombre que les dio voz, rostro y personalidad.
La causa oficial de su muerte permanece, por ahora, sin darse a conocer.