Kushner se reúne con Hamás y Netanyahu en busca de un acuerdo para Gaza

Jared Kushner, enviado de Estados Unidos para Medio Oriente y yerno del presidente Donald Trump, encabezó una nueva ronda de contactos diplomáticos destinada a reactivar el plan estadounidense para poner fin al conflicto en Gaza, en medio de profundas diferencias entre Israel y Hamás sobre las condiciones para implementar una tregua.

Kushner se reunió el domingo en Egipto con una delegación de Hamás, encabezada por su dirigente político Khalil al-Hayya, en un encuentro considerado poco habitual por el contacto directo entre representantes estadounidenses y el grupo palestino. En las conversaciones también participaron mediadores egipcios y representantes de la llamada Junta de Paz impulsada por Washington.

El desarme de Hamás, en el centro de la disputa

Uno de los principales puntos de la hoja de ruta estadounidense es el desarme y la desmilitarización de Hamás, acompañado de una retirada gradual de las fuerzas israelíes de Gaza y de la transferencia de la administración del enclave a una autoridad civil palestina.

Hamás ha expresado su disposición a aceptar el plan, pero sostiene que la retirada israelí y el cese de los ataques deben producirse antes de que se complete el proceso de desarme. Israel, por su parte, mantiene la posición contraria: el gobierno de Benjamin Netanyahu exige que Hamás sea desarmado completamente antes de retirar sus tropas.

La diferencia sobre qué debe ocurrir primero mantiene prácticamente paralizado el proceso.

REUNIÓN DE VARIAS HORAS TAMBIÉN CON NETANYAHU

Tras su encuentro con Hamás, Kushner viajó a Jerusalén para reunirse con Netanyahu, acompañado por Nickolay Mladenov, representante de la Junta de Paz, y otros funcionarios involucrados en las negociaciones.

El encuentro fue calificado como profundo y constructivo por la parte israelí, pero no produjo un compromiso definitivo para poner en marcha la propuesta estadounidense. Ambas partes acordaron establecer grupos de trabajo para abordar la desmilitarización de Gaza y cuestiones relacionadas con infraestructura, saneamiento y salud pública.

Kushner afirmó posteriormente que durante las conversaciones se pudieron abordar algunas de las preocupaciones planteadas por Israel y aclarar diferencias sobre la interpretación del plan. Sin embargo, las posiciones fundamentales continúan enfrentadas.

GAZA SIGUE A LA ESPERA DE UNA SALIDA POLÍTICA

El plan estadounidense contempla que la reconstrucción de Gaza avance una vez completada la desmilitarización. Para Washington, el objetivo es establecer las condiciones que permitan una administración civil del territorio y evitar que Hamás vuelva a representar una amenaza militar para Israel.

Pero la secuencia propuesta sigue siendo el principal problema. Hamás reclama primero el fin de las operaciones israelíes y una retirada de las tropas, mientras Netanyahu insiste en que Israel no abandonará sus posiciones hasta comprobar que el grupo palestino ha entregado sus armas.

Por ahora, la intensa actividad diplomática encabezada por Kushner no ha conseguido producir un acuerdo definitivo. Las conversaciones, sin embargo, continuarán a través de los grupos de trabajo creados para discutir tanto el desarme como las necesidades humanitarias y de infraestructura de Gaza.

El desafío para Washington será ahora convertir el respaldo político expresado por las partes en compromisos concretos, en un momento en que cualquier avance depende de resolver quién dará el primer paso: Hamás con el desarme o Israel con la retirada.