El presidente estadounidense, Donald Trump, elevó nuevamente la tensión con Irán al publicar en su red social Truth Social una imagen del estrecho de Ormuz acompañada de la leyenda “NUEVO territorio de Estados Unidos”. La declaración ocurre en medio del estancamiento de las negociaciones entre Washington y Teherán y tras el vencimiento de un acuerdo de alto el fuego.
La publicación de Trump representa un nuevo paso en sus anteriores amenazas de asumir el control del estratégico paso marítimo. El mandatario sostiene que Estados Unidos mantiene un bloqueo sobre la zona y que ninguna embarcación puede atravesarla sin autorización estadounidense.
Trump también ha argumentado que Washington derrotó militarmente a Irán y que el control del estrecho forma parte de su estrategia para impedir que Teherán desarrolle armas nucleares.
IRÁN RECHAZA DECLARACIONES DE WASHINGTON
Las afirmaciones del presidente estadounidense fueron rechazadas por las autoridades iraníes. Teherán niega haber sido derrotado y mantiene su postura de que el estrecho continúa bajo su soberanía.
El viceministro iraní de Exteriores, Kazem Qaribabadi, calificó las declaraciones de Trump como “ilusiones” y advirtió que su gobierno corregirá lo que considera una percepción equivocada de la situación.
El estrecho de Ormuz es uno de los puntos marítimos más importantes para el comercio energético internacional. Por esta vía circula una parte significativa del petróleo y gas que llega a los mercados mundiales, por lo que cualquier interrupción o disputa sobre su control puede tener repercusiones en los precios de la energía.
La tensión también ha generado preocupación por el impacto económico de un bloqueo prolongado, particularmente en los mercados petroleros y en los costos de combustibles.
SE AGRAVA EL CONFLICTO
La nueva declaración llega después de que expirara el memorando de entendimiento firmado en junio entre Estados Unidos e Irán. El acuerdo contemplaba una tregua de 60 días y negociaciones para intentar poner fin al conflicto, pero ambas partes no lograron alcanzar un entendimiento definitivo.
A esto se suma la reciente amenaza de Trump de bombardear Omán si el país interfiere en sus planes sobre el estrecho. Omán participa como mediador entre Washington y Teherán y negociaba con Irán un mecanismo para gestionar el tránsito marítimo en la zona.
La publicación de Trump incrementa la incertidumbre sobre el futuro del estrecho de Ormuz y abre un nuevo frente en la disputa entre Estados Unidos e Irán. Mientras Washington insiste en mantener la presión militar y económica sobre Teherán, Irán continúa rechazando cualquier intento de Estados Unidos por asumir el control de la estratégica vía marítima.
La situación mantiene en alerta a los mercados internacionales y a los países que dependen del tránsito de hidrocarburos por esta zona.