El gobierno del Reino Unido solicitó a la FIFA abrir una investigación contra la selección de Argentina luego de que sus jugadores celebraran el triunfo sobre Inglaterra con una pancarta que decía «Las Malvinas son argentinas», un mensaje que reavivó la histórica disputa por la soberanía de las islas.
Autoridades británicas, incluido el primer ministro Keir Starmer, consideraron que la exhibición del mensaje fue «totalmente inapropiada» y pidieron a la FIFA aplicar su reglamento, el cual prohíbe manifestaciones políticas durante competencias oficiales organizadas por el organismo rector del futbol.
FIFA DEBERÍA IMPONER SANCIONES
De acuerdo con el Código Disciplinario de la FIFA, las expresiones de carácter político pueden derivar en procedimientos disciplinarios y sanciones económicas para las federaciones o sus selecciones. Existen antecedentes de multas por mensajes similares durante torneos internacionales, incluido un caso relacionado con la propia Asociación del Futbol Argentino (AFA) en 2014.
El presidente de Argentina, Javier Milei, defendió la postura de los futbolistas y respaldó la reivindicación sobre las Islas Malvinas, al señalar que el reclamo forma parte de la identidad nacional. No obstante, reconoció que la FIFA podría iniciar un proceso disciplinario por lo ocurrido.
Un conflicto que trasciende el deporte
La controversia ocurre en medio del Mundial de 2026 y vuelve a colocar en el escenario internacional la disputa entre Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas (Falkland Islands para los británicos), cuya soberanía continúa siendo motivo de desacuerdo desde hace décadas. Mientras Londres sostiene el principio de autodeterminación de los habitantes del archipiélago, Argentina mantiene su reclamo histórico sobre el territorio.