Paro de la CNTE deja sin clases a 1.4 millones de alumnos en educación básica

El paro indefinido de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha dejado sin clases a más de 1.4 millones de estudiantes de educación básica en distintas entidades del país, de acuerdo con datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP). La suspensión de actividades ha impactado principalmente a Oaxaca, Chiapas y Zacatecas, donde miles de escuelas permanecen cerradas.

Según cifras oficiales, el movimiento magisterial mantiene cerrados más de 17 mil planteles y ha afectado a cerca de 88 mil docentes. Oaxaca es la entidad con el mayor número de alumnos perjudicados, con más de 734 mil estudiantes sin clases y más de 10 mil escuelas en paro.

SEP llama a regresar a las aulas

El titular de la SEP, Mario Delgado Carrillo, hizo un llamado al magisterio para retomar las actividades académicas, al señalar que el ciclo escolar se encuentra en su etapa final y que es necesario garantizar el cierre ordenado del periodo lectivo.

La dependencia federal informó que las afectaciones también alcanzan a Guerrero, Michoacán y la Ciudad de México, aunque en menor proporción que en los estados donde la CNTE tiene una presencia más amplia.

ESPECIALISTAS ADVIERTEN REZAGO EDUCATIVO

Organizaciones dedicadas a la defensa del derecho a la educación han alertado sobre las consecuencias que puede generar una suspensión prolongada de clases, especialmente en comunidades con altos índices de pobreza y marginación.

Especialistas señalaron que la interrupción de actividades escolares puede provocar rezago educativo, pérdida de aprendizajes y mayores dificultades para estudiantes que dependen exclusivamente de la educación pública. Además, advirtieron que los efectos pueden extenderse al ámbito emocional y social de niñas, niños y adolescentes.

Continúa el conflicto entre la CNTE y el Gobierno federal

La movilización magisterial forma parte de una serie de protestas que la CNTE mantiene desde principios de junio para exigir, entre otras demandas, la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, mejoras en el sistema de pensiones, incrementos salariales y cambios en los mecanismos de ingreso y promoción docente.

Aunque el Gobierno federal ha sostenido mesas de diálogo con representantes del magisterio, las negociaciones no han logrado destrabar el conflicto, por lo que las movilizaciones y el paro continúan en diversas entidades del país.