Sismo de 7.8 sacude Filipinas; alerta de tsunami llegó a Japón

Un potente sismo de magnitud 7.8 sacudió el sur de Filipinas durante las primeras horas de este 8 de junio (hora local), lo que llevó a las autoridades a emitir una alerta de tsunami para varias zonas costeras del país y activar protocolos de emergencia ante el riesgo de oleaje peligroso. El movimiento telúrico tuvo su epicentro cerca de la isla de Burias, en la región de Mindanao, una de las áreas con mayor actividad sísmica del archipiélago.

De acuerdo con reportes del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el terremoto ocurrió a una profundidad aproximada de 35 kilómetros, una característica que incrementó la preocupación de las autoridades debido a su potencial para generar un tsunami. Tras el evento, organismos de protección civil filipinos emitieron advertencias para provincias como Davao Occidental y Sulu, donde se esperaba la llegada de olas superiores a un metro sobre el nivel normal de la marea.

Las autoridades pidieron a los habitantes de las zonas costeras evacuar de manera preventiva y mantenerse alejados de playas, puertos y áreas cercanas al mar mientras se evaluaba la evolución del fenómeno. Asimismo, recomendaron permanecer atentos a los comunicados oficiales y evitar difundir información no verificada en redes sociales.

El impacto del sismo no solo generó preocupación en Filipinas. Japón también activó alertas preventivas de tsunami en parte de su costa oriental y sudoriental, lo que derivó en evacuaciones temporales en algunas localidades mientras los especialistas monitoreaban el comportamiento del océano.

Hasta el momento de los primeros reportes no se habían confirmado víctimas mortales ni daños materiales de consideración. Sin embargo, especialistas mencionan que el sismo en realidad fue de 8.2 y no de 7.8 como se mencionó al principio. 

Filipinas se encuentra dentro del llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, una región donde convergen varias placas tectónicas y que registra miles de sismos cada año, por lo que terremotos de gran magnitud y alertas de tsunami forman parte de los riesgos naturales más frecuentes para la población.