Un grupo de turistas fue captado subiendo la pirámide de Kukulkán, en la zona arqueológica de Chichén Itzá, pese a que está estrictamente prohibido por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). La acción, considerada una falta de respeto al patrimonio cultural, generó preocupación por el deterioro que estas conductas pueden ocasionar en una de las estructuras más emblemáticas de la cultura maya.
REACCIÓN EN REDES SOCIALES
Las imágenes del incidente se viralizaron rápidamente en redes sociales, donde miles de usuarios expresaron su indignación. Los comentarios coincidieron en exigir sanciones ejemplares y mayor vigilancia en el sitio, que es Patrimonio de la Humanidad reconocido por la UNESCO.
RESPUESTA DE LAS AUTORIDADES
El INAH recordó que está prohibido escalar las estructuras arqueológicas y que quienes lo hagan pueden enfrentar multas económicas. Asimismo, se anunció que se reforzará la seguridad en la zona para evitar que se repitan este tipo de actos que ponen en riesgo la conservación del sitio.
Especialistas en conservación advierten que subir las escalinatas de la pirámide puede provocar daños irreversibles en la piedra, debilitando la estructura y acelerando su desgaste. La pirámide de Kukulkán, también conocida como El Castillo, es uno de los principales atractivos turísticos de México y símbolo de la cosmovisión maya.
LLAMADO A LA RESPONSABILIDAD
La polémica reabre el debate sobre la necesidad de fomentar una cultura de respeto hacia los espacios históricos. Chichén Itzá recibe miles de visitantes cada año, y su preservación depende de la responsabilidad colectiva. Autoridades y ciudadanos coinciden en que proteger el patrimonio es un deber compartido.