Trump planearía retomar al pelotón de fusilamiento como pena de muerte

El gobierno del presidente Donald Trump ha propuesto reintroducir el pelotón de fusilamiento como método de ejecución dentro del sistema federal de pena de muerte, en una medida que busca endurecer y acelerar la aplicación de esta sanción en Estados Unidos. La iniciativa forma parte de un nuevo enfoque del Departamento de Justicia que también contempla retomar el uso de la inyección letal y añadir métodos alternativos ante las dificultades actuales para llevar a cabo ejecuciones.

Según el anuncio oficial, la intención es ampliar las opciones disponibles para ejecutar sentencias en casos de delitos federales graves, como terrorismo o asesinatos de agentes federales. La medida surge, en parte, por los problemas logísticos que enfrenta la inyección letal, especialmente por la negativa de empresas farmacéuticas a suministrar los fármacos necesarios, lo que ha provocado retrasos e incluso fallos en ejecuciones anteriores.

El plan también busca agilizar los procesos legales relacionados con la pena capital, reduciendo el tiempo entre la condena y la ejecución. Para ello, se evalúan cambios en las reglas de apelación y en las solicitudes de clemencia, con el objetivo de evitar que los casos se prolonguen durante años.

Durante su primer mandato, Trump ya había reactivado las ejecuciones federales tras casi dos décadas de pausa, con un total de 13 personas ejecutadas. En esta nueva etapa, su administración ha solicitado la pena de muerte para decenas de acusados y autorizado nuevas ejecuciones, lo que refleja una política más estricta frente a delitos considerados de alta gravedad.

El pelotón de fusilamiento, aunque considerado un método antiguo, sigue siendo legal en algunos estados del país y ha resurgido como alternativa debido a los obstáculos con otros métodos. Sin embargo, su posible expansión a nivel federal ha generado debate sobre su carácter y sobre el rumbo de la política penal en Estados Unidos.