El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que no tiene intención de extender el alto el fuego con Irán, cuya vigencia concluye el miércoles 22 de abril de 2026. El mandatario expresó que su prioridad es alcanzar un acuerdo en las negociaciones en curso en Pakistán. “No quiero hacer eso. No tenemos tanto tiempo”, afirmó en una entrevista telefónica con la cadena CNBC al ser cuestionado sobre la posibilidad de prolongar la tregua.
Trump destacó el potencial del pueblo iraní, al que calificó como “increíble”, aunque criticó duramente a sus líderes, a quienes describió como “sedientos de sangre”. En ese sentido, instó a las autoridades de Teherán a actuar con “razón y sentido común”.
El presidente también señaló que un acuerdo permitiría a Irán fortalecerse como nación y recuperar su posición en el escenario internacional.
NUEVA RONDA DE NEGOCIACIONES EN ISLAMABAD
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, viajará a Islamabad para encabezar una segunda ronda de negociaciones con autoridades iraníes, aunque Teherán aún no confirma su participación.
Vance estará acompañado por el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y por Jared Kushner, yerno de Trump. La primera ronda, realizada el 11 de abril, concluyó sin acuerdos.
Tensiones en el estrecho de Ormuz
El alto el fuego temporal se da en el contexto del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Uno de los principales puntos de fricción es el control del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de petróleo.
Hasta ahora, las partes no han logrado garantizar la libre circulación en esta zona, que Irán bloqueó como respuesta a la ofensiva militar estadounidense e israelí.
PRESIÓN MILITAR Y OBJETIVOS NUCLEARES
Tras el fracaso de las primeras negociaciones, Washington mantiene un bloqueo naval contra Irán. Además, fuerzas estadounidenses interceptaron recientemente un buque cisterna en el Indopacífico vinculado con la República Islámica.
El principal objetivo de Estados Unidos en las conversaciones es que Irán renuncie al enriquecimiento de uranio y a la obtención de armas nucleares. Sin embargo, Teherán sostiene que su programa nuclear tiene fines pacíficos y científicos.