El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió extender por dos semanas el ultimátum que había impuesto a Irán, en un intento por abrir una nueva ventana para la negociación diplomática y evitar una escalada militar mayor en Oriente Próximo.
La decisión se tomó poco antes de que venciera el plazo original, en un contexto de alta tensión marcado por amenazas de ataques masivos contra infraestructura iraní. Trump había advertido previamente sobre posibles acciones devastadoras si Teherán no cumplía con sus exigencias, especialmente la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de petróleo.
La prórroga surge tras gestiones internacionales, particularmente de Pakistán, cuyo gobierno solicitó más tiempo para que las negociaciones avanzaran. Como resultado, se acordó una especie de alto el fuego temporal condicionado a que Irán muestre disposición a permitir el tránsito por el estrecho y continuar el diálogo.
BREAKING: US President Donald Trump says he agrees to suspend bombing and attacks on Iran for a period of two weeks. pic.twitter.com/1LAjUm9F8o
— Al Jazeera Breaking News (@AJENews) April 7, 2026
El mandatario estadounidense justificó su decisión asegurando que ya se han alcanzado ciertos objetivos militares y que existe progreso hacia un posible acuerdo de paz duradero. Además, destacó que Irán ha presentado una propuesta de diez puntos que podría servir como base para futuras negociaciones.
Sin embargo, el contexto sigue siendo delicado. En días previos, Trump elevó el tono de sus declaraciones, incluso mencionando escenarios catastróficos si no se lograba un acuerdo. Paralelamente, continúan los enfrentamientos indirectos en la región y las diferencias entre ambas naciones persisten, especialmente en torno a condiciones para un cese definitivo del conflicto.

Esta extensión del plazo refleja un giro momentáneo hacia la diplomacia, aunque el desenlace sigue siendo incierto. Las próximas dos semanas serán clave para determinar si las negociaciones logran frenar una posible escalada bélica o si el conflicto entra en una fase aún más crítica.