José Alejandro relató cómo logró sobrevivir más de 100 horas atrapado en una mina, enfrentando condiciones extremas de oscuridad, hambre y miedo. Su historia se ha convertido en símbolo de resistencia y esperanza.
MOMENTOS DE ANGUSTIA
El sobreviviente explicó que durante los primeros días pensó que no lograría salir con vida. La falta de agua y alimento, sumada a la incertidumbre, hicieron de su experiencia un desafío físico y emocional. Tras intensas labores de búsqueda, brigadistas lograron ubicarlo y sacarlo con vida. Su estado de salud fue reportado como estable, aunque con signos de deshidratación y agotamiento extremo.
REFLEXIÓN PERSONAL
José Alejandro compartió que lo que lo mantuvo con fuerza fue pensar en su familia y en la esperanza de volver a verlos. “Nunca dejé de creer que alguien vendría por mí”, expresó. El caso ha generado un llamado a reforzar las medidas de seguridad en minas y a reconocer la labor de los equipos de rescate que, con esfuerzo y dedicación, lograron salvarle la vida.