Un tribunal del estado de Virginia Occidental dictó una condena ejemplar contra una pareja acusada de explotar a cinco menores afroamericanos adoptados, imponiendo un total de 375 años de prisión. Jeanne Kay Whitefeather, de 63 años, recibió una pena de 215 años, mientras que su esposo, Donald Lantz, de 64, fue sentenciado a 160 años.
La jueza del Tribunal de Circuito del condado de Kanawha, MaryClaire Akers, subrayó la gravedad de los hechos durante la audiencia del 26 de marzo de 2025. “La magnitud de los delitos exigía una condena severa”, afirmó, al tiempo que reprochó a los acusados haber llevado a los menores “al infierno” tras adoptarlos.
RED DE ABUSO PROLONGADO Y CON AGRAVANTES RACIALES
De acuerdo con la fiscalía, la pareja fue declarada culpable de trata de personas, trabajo forzado infantil, negligencia y abuso agravado por motivación racial. Los menores fueron sometidos durante años a condiciones de hacinamiento, privación de alimentos y ausencia de servicios básicos.
Las investigaciones señalan que los acusados adoptaron a los niños en Minnesota y posteriormente los trasladaron a Washington en 2018, para finalmente establecerse en Virginia Occidental en 2023, donde continuaron los abusos.
Descubrimiento del caso por denuncia vecinal
El caso salió a la luz en octubre de 2023, cuando un vecino en Sissonville alertó a las autoridades tras observar a uno de los acusados encerrar a dos menores en un cobertizo.
Al acudir al domicilio, agentes del sheriff encontraron a los niños sin acceso a agua potable ni instalaciones sanitarias. Durante la inspección, localizaron a otros menores en condiciones similares. Todos presentaban signos evidentes de negligencia y explotación laboral.

Indemnización para las víctimas
Además de las penas de prisión, el tribunal ordenó a cada acusado pagar 280 mil dólares como restitución a las víctimas. Esta compensación busca reparar, en parte, los daños físicos, emocionales y económicos sufridos por los menores.
En paralelo, abogados de una de las víctimas interpusieron una demanda civil, señalando posibles fallas en los sistemas de protección infantil que permitieron que el abuso se prolongara durante años.
TESTIMONIOS QUE MARCARON LA SENTENCIA
Durante el juicio, las víctimas ofrecieron testimonios clave sobre el impacto del abuso. Uno de los menores afirmó que podrá reconstruir su vida, mientras que otro relató haber sido obligado a normalizar el sufrimiento de sus hermanos.
El hijo mayor calificó directamente a los acusados como “monstruos”, declaraciones que, según el tribunal, evidenciaron la magnitud del daño causado.
Durante la audiencia final, Whitefeather ofreció una disculpa pública, asegurando que “nunca hizo daño intencionalmente” a los menores. Por su parte, Lantz no emitió declaraciones.
Ambos permanecerán bajo custodia mientras se determina si presentarán recursos de apelación.

Cuestionamientos al sistema de protección infantil
El caso ha generado preocupación sobre la actuación de los servicios de protección infantil en Minnesota, Washington y Virginia Occidental. Hasta el momento, no se ha confirmado la apertura de investigaciones contra funcionarios, pero el proceso ha reavivado el debate sobre los mecanismos de supervisión en adopciones interestatales.
Especialistas y representantes legales de las víctimas han señalado que posibles omisiones institucionales pudieron contribuir a que el abuso se extendiera por varios años sin ser detectado.