Lo que parecía ser una familia estable y de clase media en la ciudad de Medicine Hat, Canadá, terminó convirtiéndose en el escenario de uno de los crímenes más perturbadores de la historia reciente.
Jasmine Richardson, de apenas 12 años, comenzó a mostrar cambios radicales en su comportamiento al entrar en la preadolescencia. De ser una estudiante destacada y una niña de sonrisa fácil, pasó a frecuentar amistades problemáticas y a aislarse de su entorno familiar.
Fue en ese contexto donde conoció a Jeremy Steinke, un joven de 23 años, con quien inició una relación secreta marcada por la diferencia de edad, la obsesión y una peligrosa influencia mutua.
La película que sembró la idea del crimen
Según la reconstrucción del caso, la relación entre ambos se volvió aún más oscura después de ver la película Natural Born Killers (en español, Asesinos por naturaleza), dirigida por Oliver Stone y con guion de Quentin Tarantino.
La cinta, centrada en una pareja de asesinos, habría servido como inspiración para el macabro plan: asesinar a los padres de Jasmine para que la pareja pudiera huir y vivir juntos sin restricciones.
Mensajes posteriores revelaron la crudeza de sus intenciones. En uno de ellos, la menor escribió que su plan “empezaba con matarlos” y terminaba viviendo con su novio.
LA NOCHE DEL HORROR
La tragedia se consumó la noche del 22 de abril de 2006.
Jeremy ingresó a la vivienda familiar con el rostro cubierto y armado con un cuchillo. La primera víctima fue Debra Richardson, madre de Jasmine, quien recibió múltiples puñaladas.
Los gritos alertaron a Marc Richardson, padre de la menor, quien bajó para intentar defender a su esposa, pero también fue brutalmente asesinado.
La escena más estremecedora ocurrió en la habitación del pequeño Jacob, hermano de Jasmine, de apenas 8 años. De acuerdo con la investigación, fue la propia niña quien lo atacó mortalmente.
Una frialdad que conmocionó al mundo
Tras cometer el triple asesinato, la pareja abandonó la casa y, según el reporte, fue vista poco después en un restaurante, riendo, besándose y comportándose con absoluta normalidad.
La masacre fue descubierta al día siguiente por un vecino, luego de que un niño acudiera a buscar a Jacob para jugar y notara algo extraño dentro de la vivienda. La policía encontró los cuerpos horas después.
Un caso que marcó a Canadá
El caso de Jasmine Richardson conmocionó a Canadá y al mundo por la corta edad de la autora intelectual del crimen y la brutalidad de los hechos.
Con el paso de los años, la entonces menor obtuvo una nueva identidad tras cumplir su condena y, de acuerdo con la historia retomada por Infobae, actualmente vive nuevamente en la misma ciudad bajo otra vida.