El caso de la mujer que envenenó a su novio por una millonaria herencia que nunca existió

Lo que parecía una historia marcada por la ambición terminó convirtiéndose en un caso tan trágico como insólito. Ina Thea Kenoyer, una mujer de 47 años originaria de Minot, Dakota del Norte, confesó haber asesinado a su pareja, Steven Edward Riley Jr., con la intención de quedarse con una supuesta herencia de 30 millones de dólares. El giro inesperado es que ese dinero jamás existió.

El caso salió a la luz luego de que Kenoyer se declarara culpable del asesinato de Riley, de 51 años, ocurrido en 2023. De acuerdo con la autopsia, el hombre murió por envenenamiento con etilenglicol, el principal componente del anticongelante.

Según las autoridades de Minot, el móvil del crimen fue económico. Kenoyer creyó que su pareja estaba a punto de cobrar una multimillonaria herencia y planeó eliminarlo para reclamar parte del dinero. Sin embargo, después del crimen descubrió que todo había sido una farsa: Riley también había sido engañado.

LA FALSA HERENCIA QUE DETONÓ LA TRAGEDIA

Steven Riley estaba convencido de que había heredado USD 30 millones y tenía previsto reunirse con un abogado el 3 de septiembre de 2023 para hablar del tema. Pero antes de llegar a ese encuentro comenzó a sentirse mal.

Documentos judiciales citados por medios locales señalan que Riley empezó a sufrir un fuerte dolor de estómago mientras se dirigía al aeropuerto. Aunque quienes lo vieron pensaron que estaba ebrio, los análisis descartaron la presencia de alcohol en su organismo.

Vomitando, sin poder caminar con normalidad y creyendo que se trataba de un golpe de calor, decidió volver a casa para recuperarse. Su estado empeoró rápidamente y murió poco antes de ser trasladado al hospital. Más tarde, el examen forense confirmó que tenía altos niveles de etilenglicol en el cuerpo.

 

Las pruebas halladas en la casa

La investigación policial llevó a un allanamiento en la vivienda que compartían Kenoyer y Riley. En el lugar, los agentes encontraron una botella de cerveza dietética y una taza de plástico con un líquido verde, similar al de un limpiavidrios, en la sala de estar.

Esos hallazgos reforzaron la hipótesis de envenenamiento. Más adelante, durante el proceso judicial, Kenoyer terminó por admitir que había agregado anticongelante al té helado de Riley antes de que saliera rumbo a su reunión con el abogado.

LA COARTADA DEL “GOLPE DE CALOR” SE VINO ABAJO

En un primer momento, Kenoyer intentó sostener que la muerte de su pareja había sido consecuencia de un golpe de calor. Sin embargo, con el avance de la investigación, su versión comenzó a desmoronarse.

Durante el interrogatorio, además, se mostró alterada al enterarse de que Dakota del Norte no reconocería su supuesto estatus de “esposa de hecho”, una figura que ella esperaba utilizar para reclamar parte de la herencia. Incluso había dicho que pensaba compartir ese dinero con el hijo de Riley.

Testimonios que complicaron aún más su situación

La causa también sumó testimonios contundentes. Personas cercanas aseguraron que Kenoyer ya había hablado antes sobre la posibilidad de envenenar a Riley con anticongelante.

Un amigo de la acusada, además, declaró haberla visto sacar y arrojar pertenencias de la víctima fuera de la casa el mismo día en que comenzó a sentirse mal. Ese comportamiento levantó aún más sospechas sobre su participación directa en el crimen.

Según relataron allegados a la víctima, la relación entre Riley y Kenoyer atravesaba un momento complicado. De hecho, Riley presuntamente tenía pensado dejarla una vez que recibiera la supuesta herencia.

Pero el dinero nunca llegó. El abogado que llevaba el asunto confirmó después que la millonaria fortuna no existía. Es decir, Riley fue engañado y Kenoyer cometió el crimen persiguiendo un botín imaginario.

PODRÍA PASAR EL RESTO DE SU VIDA EN PRISIÓN

Ahora, Ina Thea Kenoyer enfrenta una posible condena de cadena perpetua sin derecho a libertad condicional, conforme a la legislación vigente en Dakota del Norte.

Aunque ya confesó el asesinato, el caso sigue bajo investigación debido a su complejidad. Las autoridades también ordenaron una nueva evaluación psicológica para determinar el estado mental de la acusada antes de avanzar hacia el juicio por homicidio.

La historia ha causado conmoción no solo por la brutalidad del crimen, sino por el absurdo motivo que lo desencadenó: una herencia millonaria que nunca existió. Lo que empezó como una promesa de riqueza terminó en muerte, engaño y una confesión que hoy tiene a toda una comunidad en shock.